El candidato socialista a la Alcaldía de Valencia y portavoz del PSPV el ayuntamiento, Joan Calabuig, presentó ayer un plan para la actuación integral en los barrios basado en la eficiencia energética y la rehabilitación de edificios que permitirá crear 7.500 puestos de trabajo. El plan requiere una inversión de 220 millones de euros.

El plan de los socialistas se centra en «la renovación urbana, el crecimiento interior, la mejora de la calidad del espacio público y la rehabilitación». Los socialistas recuerdan que en la ciudad hay suelo para construir 40.0000 viviendas y además hay otras 65.000 vacías. La reclasificación de huerta que prevé la revisión del plan general de ordenación urbana (PGOU) impulsada por el PP es innecesaria para los socialistas cuyo candidato reiteró ayer el compromiso de retirar la revisión «sin moratorias» sobre la huerta y con mecanismos de «protección real». El PSPV trabajará en una revisión del PGOU de ciudad hacia adentro que permite completar la ciudad a través de planes de reforma interior, como en el Cabanyal, donde proponen que la conexión con el mar sea peatonal.

El plan de rehabilitación socialista dará prioridad a 20 barrios de la ciudad especialmente vulnerables con grupos de viviendas colectivas de más de 40 años, como el Ruiz Jarabo del Cabanyal. Se trata de los barrios de Velluters, Torrefiel, Tres Forques, Fuensanta, Benicalap, Nou Moles, Trinitat, Benimaclet, Orriols, Morvedre, Tormos, Patraix, la Creu del Grau, Roqueta, Mont Olivet, En Corts, Albors, Aiora, Amistad y el citado del Cabanyal.

Los socialistas proponen crear una Agencia Municipal de Rehabilitación, con un presupuesto de 220 millones de euros cuya financiación se obtendrá a través de Fondos Europeos Feder y otros programas del Proyecto Europeo Horizonte 2020, la Generalitat, Diputación y Ayuntamiento, Empresas y particulares.

En concreto, 84 millones proceden del Plan Estatal de Vivienda y de la aportación que hace la Generalitat a dicho plan. El Ayuntamiento aportará 40 millones, a razón de diez millones de euros en cada uno de los presupuestos municipales. Otros cuatro millones procederían de los fondos Europeos, una cantidad que también podría ser mayor en función de la presentación y aceptación de proyectos, mientras que otros 60 millones aportarían las empresas y propietarios.

El plan de rehabilitación contempla tres líneas de actuación: la rehabilitación integral energética de los edificios; la rehabilitación de fachadas y elementos estructurales y la renovación del alumbrado público con eficiencia energética. Para incentivar la rehabilitación, los socialistas impulsarán unos premios anuales de eficiencia energética, dotados de cuantía económica, para reconocer el esfuerzo de empresas, comunidades y proyectos que reduzcan el consumo energético.

En relación al alumbrado público, el objetivo, dicen los socialistas, es instalar 80.000 puntos de luz con un coste total aproximado de 32 millones de euros, con el objetivo de conseguir un ahorro en la factura del alumbrado público estimado en unos nueve millones de euros.

Otras de las medidas propuestas por el PSPV, son la bonificación entre un 3 y un 5% el recibo del IBI a las viviendas cuyos edificios se hayan rehabilitado con criterios de eficiencia energética, o rebajar del actual 4 al 2% el Impuesto de Construcciones y Obras para las licencias de rehabilitación de viviendas y edificios.