­

Al igual que en el caso de la Diputación de Castelló, los populares tenían anoche esperanzas de conservar la corporación provincial alicantina, gracias al sistema de elección de las diputaciones (basado en aplicar la ley de d´Hondt a los sufragios locales en cada partido judicial). Y ello porque, pese a la caída en respaldo ciudadano, el PP recabó el mayor apoyo municipal, con el 29,9 %. Supone un descenso de 16,8 puntos respecto a 2011, cuando obtuvo el 46,7 %, pero supera a los socialistas, que cosecharon el 25,3 % del voto municipal. La caída del PP es mayor que la registrada en Castelló (15 puntos) pero mucho menor que la de Valencia (19 puntos). Por su parte, los socialistas resistieron, ya que en 2011 lograron el 28,6 % de los sufragios municipales. En cuanto a Compromís, con el 9,75 %, dobló el apoyo de 2011, que fue del 4,96 %. Ciudadanos obtuvo ayer en Alicante el 9,7 %.

De este modo, el PP podría mantener la Diputación de Alicante, quizá con permiso de Ciudadanos, pero todavía no se sabe quién ocupará el sillón de la corporación provincial alicantina. Y es que entre los populares hay una dura pugna soterrada entre la actual presidenta de la diputación alicantina y primera edil de Sant Vicent del Raspeig, Luisa Pastor, quien cuenta para ello con el aval del presidente de la Generalitat y del PPCV, Alberto Fabra, y el vicepresidente del Gobierno valenciano y presidente provincial del PP de Alicante, José Císcar. El barón de las comarcas del sur aspira a controlar la primera institución alicantina. Tras la debacle en la Generalitat, si los populares finalmente logran conservar la Diputación de Alicante, Císcar podría pelear por una institución que a partir de ahora resultará clave para el PP.

En la Generalitat, Císcar fue distanciándose del presidente Fabra y, en la última remodelación del Consell, perdió presencia y la portavacía del Ejecutivo autonómico, que pasó a la titular de Educación, María José Catalá. No obstante, en los últimos tiempos recuperó ascendente sobre Fabra. Además, goza de la consideración de Génova y, no en balde, la dirección nacional dio a conocer la candidatura de Fabra al mismo tiempo que la de los cabezas de lista a la Generalitat por Alicante „Císcar„ y Castelló „Isabel Bonig„, marcando así el terreno al propio Fabra. La candidata a la alcaldía de Alicante, Asunción Sánchez Zaplana, era la apuesta de Císcar, que así se aseguró ir de dos por la capital alicantina.

En las elecciones de hace cuatro años, el PPCV amplió su mayoría absoluta gracias al incremento de un punto en el respaldo ciudadano. Los populares cosecharon algo más del 46 %, concretamente el 46,7 %. Una subida que les aseguró dos diputados provinciales más, pasando de los 18 de 2007 a 20 en 2011. La amplia victoria de la exalcaldesa y doble imputada Sonia Castedo en Alicante ciudad cimentó el espectacular crecimiento. Los socialistas perdieron lo que ha ganado el PP, al pasar de 13 a 11 diputados provinciales. En 2011, los socialistas bajaron hasta el 28,6 % de los sufragios.