31 de agosto de 2020
31.08.2020
Levante-emv

TRABAJO | ¿Me pueden despedir si estoy incluido en un ERTE?

La normativa contempla supuestos en los que sí se puede cesar la actividad - La asesoría jurídica resulta imprescindible para recurrir los despidos

31.08.2020 | 13:15
Más de 420.000 trabajadores valencianos se han visto afectados por un ERTE desde marzo.

¿Qué es un ERTE? ¿Cuáles son sus efectos? ¿Cuándo termina? ¿Puede despedirme mi empresa si estoy incluido un ERTE? Infinidad de cuestiones que se sitúan en el centro del debate social tras la declaración del estado de alarma, el pasado mes de marzo, como medida de contención ante la emergencia sanitaria.

Ya sea de manera voluntaria o por las restricciones impuestas, las empresas poseen mecanismos de flexibilidad laboral con el objetivo de proteger su actividad futura, como los ERTE. Pero, ¿qué son exactamente y cómo se articulan?

El Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) es una autorización, contemplada a nivel legislativo y concedida por el Gobierno, que permite a las empresas suspender contratos laborales, así como reducir las jornadas de los mismos, por razones denominadas de "fuerza mayor" en su mayoría. Estos, cuya vigencia se prolongará el tiempo que persista la situación de emergencia que forzó su aprobación, pueden afectar a la totalidad de la plantilla o a una parte de ella. Así, desde la expansión del coronavirus más de 420.000 empleados, según la última actualización de la Conselleria de Economía Sostenible, se han visto afectados por un ERTE en la Comunitat Valenciana.


Ante un escenario marcado por el auge de nuevos rebrotes y cifras de contagio desorbitadas, muchos trabajadores observan con desconfianza el futuro. ¿Pueden sus empresas despedirlos aunque estén incluidos en un ERTE? El nuevo marco por el que se rigen estos expedientes de regulación, que entró en vigor el pasado mes de junio y se prolongará hasta el 30 de septiembre, establece nuevos esquemas de exoneraciones, así como garantías para los empleados, como mejoras en la protección por desempleo o el compromiso de mantener el empleo durante seis meses, entre otras. No obstante, sí existen excepciones que permiten a los empresarios rescindir compromisos laborales.

Motivos para los despidos, pese al ERTE


El sector turístico y hostelero es el más castigado. FOTO: Levante-EMV


Según establece el real decreto-ley promulgado por el Ejecutivo al inicio de la pandemia sobre medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del coronavirus, las empresas sí cuentan con recursos que posibilitan el despido de su personal, pese a encontrarse inmersas en un ERTE. Excepciones que se ajustan a una casuística muy precisa que detallamos a continuación:

  • Concurso de acreedores. Las empresas que se encuentren en un ERTE están exentas del compromiso de mantener el empleo de sus trabajadores si existe riesgo de declararse en concurso de acreedores. En este supuesto, el personal afectado por dicho despido tiene derecho a percibir una indemnización de 20 días de sueldo por año trabajado.
  • Despido disciplinario. Según establece el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores, existen circunstancias que podrían ocasionar el despido, sin derecho a indemnización, de los trabajadores de una empresa. Algunos de estos supuestos son el acoso, las ofensas físicas o verbales, la disminución del rendimiento o la desobediencia, entre otros.


Y, es que, la normativa, lejos de lo que cabría esperar, no prohíbe los despidos, sino aquellos vinculados a la covid-19. Un hecho que genera confusión y desconcierto para empleados y empleadores, por lo que la asesoría jurídica adquiere un valor añadido, sobre todo tras un periodo de obstrucción judicial como consecuencia de la crisis sanitaria.

De hecho, si un trabajador o trabajadora decidiese recurrir un despido, el primer paso acometido debe ser acudir al Servicio de Arbitraje, Mediación y Conciliación (SMAC) en un plazo máximo de 20 días hábiles. Un hecho que se complica si se tiene en cuenta la adaptación horaria de estos, por lo que contar con el asesoramiento de un equipo de juristas es de gran utilidad en un proceso que prevé prolongarse en el tiempo.

En caso de que no se haya establecido un acuerdo entre trabajador y empresa o, por el contrario, que esta última no haya acudido al acto de conciliación, el empleado afectado podrá interponer una demanda.


Oficina de empleo, en una imagen de archivo. FOTO: Levante-EMV
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