El Gobierno ha decidido instalar un sistema de cables trenzados de acero con el que se encontrarán los inmigrantes irregulares al intentar acceder desde Marruecos a las ciudades de Ceuta y Melilla. Este nuevo sistema, según explicó el ministro del Interior, José Antonio Alonso, precederá a las dos vallas actuales, garantiza la integridad de los asaltantes, dificulta las acciones en grupo y hace más sencillo regresar que continuar avanzando.

En su comparecencia ante la comisión de Interior del Congreso para dar cuenta de la situación y proyectos del Gobierno en las fronteras de Ceuta y Melilla, Alonso aseguró que esta sirga tridimensional comenzará a instalarse en los próximos días. Su diseño es nuevo, por lo que no se ha utilizado nunca antes.

Una de las cualidades del nuevo vallado es que dificulta y retrasa los intentos de cruzar la frontera, lo que permitirá a la Guardia Civil tener más tiempo de reacción para detectar el lugar exacto en el que se está produciendo el asalto antes de que los inmigrantes lleguen al primer vallado. El sistema de trenzado no tiene ninguna estructura lógica, por lo que va dificultando el avance y hace más fácil retroceder que continuar hacia el primer vallado. Además, los cables no están fijos, se deslizan y se mueven para dificultar los asaltos masivos. Tendrán una altura de entre 1 y 3 metros y una anchura de 2,5.