13 de mayo de 2011
13.05.2011

La Fuensanta, el barrio que nació de la solidaridad murciana

13.05.2011 | 02:00

La riada en la memoria.La vecindad de la Fuensanta nació gracias a la ayuda murciana para realojar a los afectados por la inundación de 1957. Ahora, la Comunitat Valenciana se pone a disposición de las víctimas de Lorca.

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La tierra tembló el pasado miércoles en Lorca, y sembró el caos y la muerte. Un día después, tanto el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, como la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, se apresuraron a anunciar que la Comunitat Valenciana se emplearía a fondo en ayudar a los damnificados. Este ofrecimiento no era simplemente una muestra de solidaridad pública sino un recuerdo a la decidida actuación de la región murciana tras la riada que asoló Valencia en 1957.
Murcia, entonces una provincia de la región que formaba con Albacete, fue la primera en ayudar al "cap i casal" tras la catástrofe y también la que lo hizo con mayor ahínco. Su aportación económica resultó decisiva para la recuperación de la urbe y, de hecho, el valenciano barrio de la Virgen de la Fuensanta, en el que se realojó a las familias de la ciudad que habían perdido sus viviendas durante la inundación, fue construido gracias a las donaciones realizadas por la sociedad murciana. Por este motivo, el barrio, situado en el distrito de l'Olivereta y que en la actualidad cuenta con casi 4.000 habitantes, toma su nombre de la advocación de la patrona de Murcia.
Sin embargo, las donaciones provenientes de esta región no surgieron en su mayoría de forma espontánea, sino que fueron canalizadas a través de "La Gran Subasta", un antecedente de los modernos "telemaratones" organizado por Radio Juventud de Murcia.
En esta subasta, organizada poco después de la catástrofe natural, los ciudadanos que así lo desearan podían pujar por objetos emblemáticos donados por personalidades del momento. El éxito de este evento solidario fue tal que consiguió recaudar dinero no sólo de distintos puntos de la geografía española,sino incluso de personas residentes al otro lado del Atlántico. De esta forma, Murcia no sólo inició las ayudas a la devastada ciudad, sino que su labor facilitó la coordinación del conjunto de las donaciones.
Y entre los personajes implicados en esta subasta destacaron dos: el entonces locutor estrella de la emisora, Adolfo Fernández, quien puso en marcha la campaña, y la actriz y cantante Carmen Sevilla. En este caso la aportación de la artista a la subasta fue doble: por un lado, participó en el evento con una actuación musical, pero, además, decidió donar uno de sus vestidos para la puja.

Solidaridad 50 años después
Fue la pervivencia en la memoria de la generosidad murciana lo que llevó ayer a Camps a ofrecer "todo el apoyo por parte del gobierno valenciano" al municipio de Lorca,donde se han registrado ya nueve muertos y miles de personas han perdido su hogar.
En este sentido, el presidente de la Generalitat explicó que los consellers de Sanidad y Gobernación, Manuel Cervera y Serafín Castellano, respectivamente, ya se habían puesto en contacto con sus homólogos del Gobierno de la Región de Murcia "para poner al Consell a su disposición".
Por su parte, Barberá ofreció la la participación de funcionarios y técnicos municipales en el proceso de revisión de los edificios de Lorca, pues, según explicó, será un proceso "muy largo y complicado, ya que todas las casas están dañadas de una forma u otra".
Aunque por el momento no se han considerado necesarios, la alcaldesa también puso a disposición del gobierno murciano servicios de emergencia como policías, bomberos y la unidad canina.

Apoyo de la Cruz Roja valenciana
Además, Cruz Roja Española en la Comunitat Valenciana ha contribuido con el dispositivo nacional que el organismo ha desplegado en Lorca enviando un equipo de respuesta inmediata para emergencias (ERIE) psicológica y social. El despliegue de efectivos estará formado por tres ambulancias medicalizadas, cinco vehículos de transporte, 600 kits higiénicos, 200 sacos de dormir y 20 tiendas de campaña con equipos de iluminación, junto con la aportación de 400 camas de albergue.
Además, esta sección de la Cruz Roja también colaborará en el avituallamiento de las personas damnificadas tras el terremoto y que anoche aún permanecían en los centros de refugiados.

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