La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha afirmado este martes que la petición de un rescate para el país es una "decisión difícil", que hay que pensar mucho, y que ha comparado con el procedimiento que sigue una persona cuando se plantea la compra de una vivienda.

"Esto es como cuando uno va a comprarse una casa. No se decide de la misma manera comprarse una camiseta que comprarse una vivienda. Uno piensa mucho la hipoteca que le dan, en qué condiciones y qué le va a suponer y ese mismo procedimiento y ese mismo esquema mental es el que está siguiendo el Gobierno", ha explicado.

La vicepresidenta, en declaraciones a la cadena SER recogidas por Europa Press, ha señalado que para tomar una decisión como la petición de un rescate, "hay que tener todos los elementos de juicio sobre la mesa" y saber hasta dónde va a intervenir el Banco Central Europeo (BCE) en el mercado secundario.

Sáenz de Santamaría ha insistido en que la deuda pública española es "muy elevada" y en que los intereses de la deuda se llevan de los Presupuestos nada menos que 30.000 millones de euros. "Si nos dieran ese dinero a cualquiera de los ministros, nos ponían en casa", ha apuntado.

Por eso, la vicepresidenta ha subrayado que hay que conseguir que esa cantidad se reduzca, pero analizando en qué marco y con qué implicaciones. "Y en ese proceso está el Gobierno", ha precisado Sáenz de Santamaría, que ha garantizado que los próximos presupuestos serán también austeros.

Reformas: "No hay que dejar palo sin tocar"

Sáenz de Santamaría ha asegurado además que el Gobierno va a seguir con su agenda reformista, sin dejar "ningún palo por tocar". En este sentido, ha resaltado que "el conjunto de la UE, sus instituciones y todo el mundo" han dicho que España está acertando con sus reformas.

La vicepresidenta ha defendido que el Ejecutivo no está haciendo únicamente políticas de austeridad, sino también de crecimiento a través de reformas "en un montón de ámbitos, algunos que llevaban muchísimos años sin tocarse". Y es que, según ha dicho, hay "cantidad de cosas" en España que no funcionan, entre las que ha citado el volumen "inmenso" de las administraciones.

Sáenz de Santamaría ha recordado que la política económica del Gobierno se ha centrado en el control del déficit público, la reforma del sistema financiero y otras reformas estructurales que el Ejecutivo está haciendo "por convencimiento", como la laboral.

"Este Gobierno lleva nueve meses haciendo reformas pero, por desgracia, las reformas estructurales no producen efectos inmediatos", ha añadido.