19 de septiembre de 2013
19.09.2013
Educación

Wert no ve necesario el "apadrinamiento de estudiantes"

El ministro de Educación defiende la política de becas y ayudas generales que reparte su departamento

19.09.2013 | 12:01

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, defiende la política de becas y ayudas generales de su departamento, las que posibilitan a los alumnos de menor renta seguir estudiando, por lo que rechaza la propuesta de los rectores de 'apadrinamiento' de aquellos que no pueden pagar las matrículas universitarias.

Estas becas "cubren perfectamente" la necesidad de todo aquel estudiante cuyas circunstancias económicas le dificulten el proseguir los estudios, así que "francamente no veo esa iniciativa como necesaria", asegura el ministro en una entrevista con Efe.

Preguntado, en este sentido, por la futura ley de mecenazgo, indica que no hay que pensar en ella como algo limitado a la cultura, sino que también supone "apoyo a la educación, a la investigación, a la innovación, a las organizaciones del tercer sector" de forma muy amplia.

Sobre el incremento de los requisitos académicos para la obtención y renovación de las becas generales, explica Wert que están concebidos de forma tal que, en realidad, "siempre existe una alternativa dentro del sistema" para quien no alcance las notas mínimas.

"Nadie se va a quedar por razones económicas colgado en la enseñanza secundaria postobligatoria. Hay las alternativas de la FP de grado medio, la de grado superior, el Bachillerato y también la formación universitaria".

Wert insiste en que los requisitos académicos no son, "ni mucho menos", de excelencia, sino "de devolución por parte del estudiante a la sociedad del esfuerzo que ésta realiza para que estudie".

El ministro indica que la exigencia de un 5,5 para la exención de tasas de matrícula universitaria y de un 6,5 para recibir la de renta y la de residencia se basa en análisis "rigurosos" de los rendimientos de los estudiantes que no alcanzan esas calificaciones.

"Vemos que hay una tasa de abandono de los estudios elevadísima el primer año, sobre todo -precisa- de quienes están por debajo del 5,5; pero también de quienes están por debajo del 6,5: hay un porcentaje que culmina sus estudios muy inferior a quienes entran con una nota de acceso superior".

En definitiva, subraya, la política del ministerio consiste en "becas más generosas", que tienen en cuenta la situación económica y el aprovechamiento académico.

A menor renta, resume el ministro, existe mayor cuantía de la beca; y también a mayor rendimiento, mayor cuantía. "Es un mensaje perfectamente aceptable desde el punto de vista social", según Wert.

Además, el sistema vigente hasta ahora "había perdido completamente de vista" que las becas también son política educativa.

No se trata de que todo becario tenga que ser un alumno excelente, pero sí de que todo beneficiario, insiste, tiene que responder con "esfuerzo y rendimiento".

Respecto a la reducción de alumnos que reciben ayudas ministeriales de libros y material escolar, en su entrevista con Efe Wert precisa que éstas, al contrario que las becas generales, no se conceden por circunstancias económicas familiares desfavorables, sino que pueden ser "universales".

De hecho, el ministerio dota ayudas para familias numerosas al margen de la renta y para libros y material.

Estas últimas son básicamente una competencia de las administraciones educativas, de las comunidades autónomas; algunas decidieron, recuerda, dar carácter universal a la cobertura de los libros de texto y otras impulsan políticas de préstamo.

"Como ministerio -añade-, nuestra mejor contribución es (...) facilitar recursos digitales para la educación".

Luego, concluye, las comunidades que están fomentando las políticas de reutilización o de préstamos están siguiendo una línea de eficiencia en la inversión que es "positiva".

Por otra parte, el ministro señala que todos los estudios de diagnóstico "coinciden" en que todas las universidades tienen prácticamente la misma oferta de titulaciones. Esto "impide la especialización" y, agrega, tiene consecuencias en la calidad.

Aunque existe un acuerdo de principio sobre esta cuestión, según el ministro, materializar la racionalización de la oferta académica es más difícil de conseguir porque pasa por diseñar los incentivos correctos para la especialización.

"Hoy por hoy, desde el punto de vista financiero -comenta-, esos incentivos no existen".

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