Siete meses después de su dimisión, Pedro Sánchez ha recuperado el liderazgo del PSOE con el apoyo de más de la mitad de los afiliados y con diez puntos de ventaja sobre Susana Díaz, que en las primarias celebradas este domingo obtuvo menos votos que avales y solo logró imponerse en Andalucía.

De esta forma, Sánchez se convertirá en el nuevo secretario general del partido, cargo del que dimitió el pasado mes de octubre tras el convulso comité que se celebró en Ferraz.

Según los datos facilitados por el PSOE con el 99,23% escrutado, Pedro Sánchez se impuso con el 50,21% de los votos, frente al 39,94% de Díaz y el 9,85 de Patxi López, en unas primarias con la participación "histórica" y "altísima" del 80,3%.

De los casi 150.000 afiliados que votaron, 74.223 lo hicieron por Pedro Sánchez, 59.041 por Susana Díaz y 14.571 por Patxi López.

La primera 'víctima' que se han cobrado los resultados ha sido la del portavoz parlamentario, Antonio Hernando, que este mismo domingo comunicó su dimisión inmediata al presidente de la gestora, Javier Fernández.

Tras conocerse los resultados, Pedro Sánchez compareció en Ferraz, donde quiso subrayar que "hoy quien ha ganado" no ha sido él, sino el PSOE y que "cuando gana el PSOE gana España".

Aclamado por unos 200 militantes en el salón de actos de Ferraz al grito de "sí es sí", Sánchez compareció arropado por miembros de su equipo y diputados y les dio las "gracias de corazón" por su "ilusión y ejemplo". "Somos la vanguardia del sistema democrático y político en España", les dijo.

El secretario general electo se comprometió este domingo a "construir un nuevo PSOE, el de los militantes", con unidad. "Voy a ser el secretario general de todos los socialistas", expresó Sánchez, que agradeció a sus rivales en estas primarias, Susana Díaz y Patxi López, "que hayan trabajado por hacer del PSOE un partido más fuerte".

En una comparecencia ante cientos de militantes en el salón Ramón Rubial de la sede del partido, expresó su intención de convertir a la formación en una organización "creíble y coherente" que pueda ser una alternativa real de gobierno a "la corrupción y los recortes del PP".

También se dirigió a los millones de personas que "se sienten progresistas" y no votaron al PSOE para decirles que "aquí está el PSOE, está la izquierda".

Sánchez celebra su victoria en el balcón de Ferraz

Los tres candidatos posan juntos. Vídeo: Agencia ATLAS/EFE

Fuentes del equipo de Pedro Sánchez explicaron que la idea de la imagen de unidad, una vez los resultados no daban lugar a cambios, partió de él, y así se lo trasladó a la presidenta de la Junta de Andalucía y gran derrotada en las primarias de anoche.

Susana Díaz, según estas mismas fuentes, se negó a ello, pero las conversaciones que continuaron entre los representantes de las candidaturas terminaron por hacer posible una foto que generó una enorme expectación entre los medios de comunicación.

Tras la comparecencia de la candidata sevillana, arropada por hasta 20 personas de su equipo, Sánchez fue quien encabezó la aparición de los tres en la sala de prensa, donde esperaban decenas de fotógrafos e informadores bajo un calor incontrolable.

A su espalda, Patxi López, y al final, Díaz, notoriamente seria. Cerraban la fila integrantes del equipo de Sánchez, visiblemente satisfechos. El nuevo secretario general se situó en el centro, a su derecha Díaz, y a su izquierda, López.

Pedro Sánchez mostró una sonrisa indudable y eso contrastaba con la tibia seriedad de López, con media sonrisa en algunos momentos, y el desabrimiento de la sevillana.

En medio de un alud de flashes (es la foto de la jornada), los informadores fueron quienes solicitaron que se dieran la mano o se abrazaran. Fue el líder del PSOE el que estiró sus brazos para estrechar las manos de López y de Díaz. Así estuvieron un minuto, mientras Díaz susurraba "venga, venga", quizá incómoda por la estampa. Terminado ese momento, abandonaron la sala de prensa.