13 de julio de 2019
13.07.2019
Comunidad de Madrid

Isabel Díaz Ayuso intensifica su mediación entre Ciudadanos y Vox para presidir Madrid

La candidata popular pretende evitar una repetición electoral, que tendría lugar el 10 de noviembre

13.07.2019 | 15:35
La candidata del PP a la Comunidad de Madrid, Díaz Ayuso.

La candidata del PP a la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha intensificado su papel de mediadora entre Ciudadanos y Vox para tratar de encontrar una fórmula con la que sacar adelante su investidura como presidenta y así evitar la temida repetición electoral, que tendría lugar el 10 de noviembre.

El insólito pleno de investidura sin candidato de la Asamblea de Madrid del pasado miércoles activó la cuenta atrás para una repetición electoral si hasta al 10 de septiembre ningún aspirante logra los apoyos necesarios.

El candidato del PSOE-M, Ángel Gabilondo, ganó las elecciones autonómicas del pasado 26 de mayo, pero la suma de votos de los diputados socialistas (37 escaños), Más Madrid (20) y Unidas Podemos (7) han resultado insuficientes para una investidura.

Por su parte, la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, sólo tiene asegurados por el momento los 56 votos a favor del PP (30 escaños) y Ciudadanos (26), pero confía en lograr el respaldo de los 12 diputados del partido de ultraderecha para poder ser investida presidenta con mayoría absoluta.

Para ello, ha intensificado en los últimos días su papel de mediadora entre Ciudadanos y Vox, aparentemente con buenos resultados.

El pasado viernes, en una entrevista en La Sexta, Ayuso dijo que las negociaciones de gobierno de la Comunidad de Madrid "se están desbloqueando ya" y no descarta ir a un pleno de investidura la semana que viene.

Fuentes de PP, Ciudadanos y Vox coinciden al señalar que la investidura puede salir adelante en lo que queda de julio o ya en septiembre, antes del límite para convocar nuevas elecciones, que según los plazos fijados en la Ley Electoral de la Comunidad de Madrid serían el 10 de noviembre.

El procedimiento a seguir en este tiempo no queda claro, ya que el Estatuto de Autonomía se limita a indicar que en estos dos meses "se tramitarán sucesivas propuestas" hasta que un candidato logre la confianza del pleno.

Para ser investido presidente es necesaria la mayoría absoluta en una primera votación y, de no lograrlo, mayoría simple en una segunda, es decir, más votos a favor que en contra.

Para convocar un nuevo pleno de investidura, el presidente de la Asamblea de Madrid no está obligado a hacer una nueva ronda de contactos con los grupos, según aseguran fuentes parlamentarias.

Sin embargo, el PSOE ha pedido al presidente de la Asamblea que convoque una nueva ronda y proponga como candidato a la investidura a "quien tenga más apoyos".

Más allá de estas cuestiones formales, el principal escollo para Ayuso es conseguir una fórmula que comprometa a Ciudadanos y Vox a apoyar su investidura sin tener que firmar un pacto a tres, opción que apoya la formación de Abascal pero que rechazan los de Albert Rivera.

Para tratar de contentar a las dos partes, Ayuso ha propuesto ir a un pleno de investidura con ella como candidata para que cada partido pueda manifestar sus iniciativas en el hemiciclo y queden recogidas en el diario de sesiones de la Asamblea.

Así, el PP pretende dejar constancia por escrito de las ideas comunes con Ciudadanos y Vox de cara a la formación de un gobierno, como la libertad educativa o la baja fiscalidad, una opción sobre la que aun no se ha pronunciado el partido de extrema derecha pero que Ciudadanos considera "razonable".

Desde el PP también contemplan la posibilidad de firmar un documento con Vox aparte del que ya han suscrito con Ciudadanos, que recoge 155 medidas para formar gobierno, algunas de las cuales están en la línea de las exigencias planteadas inicialmente por la formación de Abascal.

El candidato de Ciudadanos, Ignacio Aguado, entiende que ahora "son las otras formaciones políticas", en alusión a Vox, las que "tienen que decidir" si permiten que ese Ejecutivo salga adelante.

El foco está por lo tanto en el partido de ultraderecha, que ha suavizado su postura al decir que sólo quieren la garantía de que no habrá políticas de izquierdas en el Gobierno.

"Estamos pidiendo muy poquito", señaló el líder de Vox, Santiago Abascal, en una entrevista en Antena 3 el pasado jueves.

Por su parte, Ciudadanos dio un gran paso al impulsar el pasado martes, un día antes del pleno de investidura sin candidato, una reunión para promover 'in extremis' una investidura de Ayuso.

Aunque no logró este objetivo, el encuentro dejó muy satisfecha a la candidata de Vox a la Comunidad, Rocío Monasterio, que por primera vez se sentó en la misma mesa con sus homólogos de PP y Ciudadanos para abordar la investidura de la Comunidad, como era su deseo.

El guion en Madrid parece seguir los pasos de Murcia, donde Vox ha anunciado que renuncia a cualquier cargo en el gobierno y que ejercerá "de forma leal la oposición" para facilitar un acuerdo con Ciudadanos y PP que permita la investidura del popular Fernando López Miras.

De ser así, la formación de gobiernos encabezados por PP y Ciudadanos en ambas comunidades autónomas podría ser cuestión de días.

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