04 de marzo de 2020
04.03.2020
Levante-emv
Ley de libertad sexual

La migración y el caso Couso avivan la tensión en el Gobierno

El ministro de Justicia intenta rebajar la fricción: "A veces los políticos hablamos demasiado"

04.03.2020 | 09:32
El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo.

Las diferentes posturas mantenidas este miércoles en materia de migración y en la posición del Estado en el caso Couso han avivado las tensiones en el Gobierno que sacó a la luz la aprobación del anteproyecto de la ley de libertad sexual, que ha dejado como resaca nuevas acusaciones veladas de machismo hacia el ministro de Justicia, el socialista Juan Carlos Campo.

Con un Gobierno de coalición que aún no ha cumplido dos meses, este miércoles ha tocado admitir públicamente sus discrepancias y, en el caso de los socialistas, defender que no hay ministros machistas, como ha hecho la portavoz en el Congreso Adriana Lastra.

Pero lejos de rebajar la tensión, desde las filas de Podemos han abundado en la idea del vicepresidente Pablo Iglesias de que "hay mucho machista frustrado" detrás de las "excusas técnicas" que se han planteado al anteproyecto defendido por la ministra y número dos de su partido, Irene Montero.

Su jefa de Gabinete, Amanda Meyer, ha utilizado un mensaje en Twitter para afirmar: "Discrepar duro es bien. Tratar a mujeres adultas como menores de edad, es mal. De ese machismo también se sale, tú puedes!!".

En la misma línea, el portavoz parlamentario, Pablo Echenique, ha defendido el rigor técnico y ha considerado que cuando las mujeres redactan una ley viene un "machote" a decir: "Yo te explico cómo hay que hacer las cosas".

Pero el ministro de Justicia ha preferido quitar hierro al asunto. "A veces los políticos hablamos demasiado", ha respondido a Iglesias.

Convertido en el blanco de las críticas de sus compañeros de coalición, el ministro Campo se ha justificado: "Nos ponemos tiquismiquis para que las leyes que salgan de un Gobierno sean lo más perfectas posibles. No hay ningún tipo de reproche".

Ha admitido el titular de Justicia que se trata de un texto impulsado "de manera rotunda" por la ministra de Igualdad, Irene Montero, pero es "una ley de un Gobierno feminista" y el Ejecutivo está "orgulloso".

Iglesias, por su parte, ha evitado a los periodistas y tampoco se ha referido a la polémica en la charla que ha ofrecido en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense, donde, tras ser increpado por un grupo de estudiantes de extrema izquierda, se ha limitado a reivindicar el feminismo como movimiento histórico.

"No hay que perder de vista que la revolución de las mujeres va a tener enfrente a los reaccionarios", ha dicho Iglesias, aunque esta vez no en alusión a ningún ministro, sino a la extrema derecha.

En cualquier caso, este episodio a cuenta de la aprobación del anteproyecto en la semana del Día de la Mujer ha servido para que afloren y se reconozcan las discrepancias en el Gobierno, cuya portavoz, María Jesús Montero, ha considerado "habitual" que haya discusiones entre departamentos aunque ha garantizado que están "todos a una".

Sin embargo, esta no ha sido la única diferencia en publicitarse este miércoles: el grupo parlamentario de Unidas Podemos ha afirmado en un comunicado que discrepa del criterio de la Abogacía del Estado de recurrir la indemnización de 182.000 euros por la muerte del cámara de televisión José Couso fallecido en Bagdad en 2003.

Un recurso que este martes refrendó públicamente la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, que entiende que indemnizar a la familia, tal y como decidió la Audiencia Nacional, sentaría un precedente "inasumible" para el Estado.

En un comunicado remitido a los medios de comunicación, el grupo parlamentario de Unidas Podemos expresa "todo su apoyo" a la familia Couso, con quien la ministra de Exteriores se reunió para explicarles su posicionamiento.

A la vista quedan también los roces en materia de inmigración ante la pretensión de Podemos de convertir España en un referente europeo en la defensa de los derechos humanos en la crisis migratoria que vive el continente.

Pues mientras Unidas Podemos reprueba la actuación del Gobierno griego en sus fronteras, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha mostrado su solidaridad a Grecia y a Bulgaria y a Chipre, una postura que choca con lo que sostiene Podemos.

"Estamos avergonzados del comportamiento de gobiernos de derechas como el que hay en Grecia, que está suspendiendo la aplicación de tratados internacionales de derechos humanos", dijo ayer el portavoz de la coalición morada, una postura en la que ha incidido Echenique este miércoles en una entrevista.

Precisamente cuando el Gobierno ha expresado su solidaridad con Grecia, que afronta una crisis humanitaria por la presencia de miles de migrantes y refugiados que tratan de entrar en el país a través de la frontera con Turquía, Unidas Podemos pide al Gobierno que sea ejemplo de políticas migratorias que defienden los derechos humanos en las fronteras, pues así, ha recordado, consta en el acuerdo de Gobierno entre ambos partidos.

Donde sí ha amainado la tensión es en materia educativa: tras la advertencia ayer de Podemos de que enmendará la ley para acabar con los conciertos a los centros educativos que segreguen, la ministra de Educación, Isabel Celaá, ha garantizado que se van a cumplir los acuerdos de Gobierno con Podemos y ha admitido que se incorporarán las enmiendas que mejoren el texto aprobado ayer en el Consejo de Ministros.

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