03 de agosto de 2020
03.08.2020
Levante-emv
Casa Real

La marcha del rey Juan Carlos, que conserva su título, no afecta a doña Sofía

La Monarca va a mantener su residencia en el Palacio de la Zarzuela y proseguirá con su actividad institucional

03.08.2020 | 20:12
La reina Sofía en una imagen de archivo.

La decisión del rey Juan Carlos de irse a vivir fuera de España no va a suponer ningún cambio en la situación de la reina Sofía, que va a mantener su residencia en el Palacio de la Zarzuela y a proseguir con su actividad institucional, como venía haciendo desde el relevo en el trono hace seis años.

La madre de Felipe VI, que se encuentra de vacaciones en el Palacio de Marivent de Palma, ha quedado al margen de la controversia al no tener relación con los presuntos negocios en los que pudo participar el Rey emérito.

Don Juan Carlos y doña Sofía llevan distanciados en el plano sentimental desde hace varios años, si bien han mantenido la residencia en Zarzuela al ser miembros de la familia real tras la abdicación.

La decisión del anterior Monarca de retirarse de la esfera pública en junio del pasado año tampoco afectó a la reina Sofía, ni a su agenda oficial. Doña Sofía siempre ha representado una referencia para Felipe VI y así lo ha reconocido en público en varias ocasiones.

La última fue en diciembre de 2018, en el homenaje por el 40 aniversario de la Constitución, cuando ensalzó "el apoyo permanente y comprometido" de su madre un mes después de cumplir 80 años.

En mayo de 2017, también le expresó su "reconocimiento y admiración" por "el gran ejemplo" que ella suponía y por la "humanidad y compromiso" demostrados en favor de los más desfavorecidos.

Debido a la pandemia, doña Sofía ha visto recortada su agenda en lo que va de año, en el que sólo ha tenido media docena de actos oficiales, entre ellos, la veneración del Cristo de Medinaceli y el concierto de las víctimas del Holocausto, todos ellos protagonizados antes del estado de alarma.

Desde entonces, sólo se la ha visto dos veces, en sendas reuniones del patronato de la Fundación Reina Sofía en Zarzuela, fuera del programa institucional, rodeada de sus colaboradores más cercanos y protegida con mascarilla.

El primer encuentro tuvo lugar el 3 de junio y el último, el 14 de julio, en plena tormenta por las noticias publicadas sobre don Juan Carlos.

Desde la abdicación, el papel de doña Sofía ha menguado, aunque, además de su actividad como parte de la familia real, ha seguido mostrando su lado más solidario, apoyando iniciativas como la del combate contra los residuos plásticos en el mar.

Desencuentro con la reina Letizia

Su momento más delicado lo vivió en abril de 2018 en la catedral de Palma, cuando protagonizó un desencuentro con la reina Letizia al querer fotografiarse con sus nietas Leonor y Sofía.

Antes de la retirada pública del rey Juan Carlos hace un año, doña Sofía protagonizó algunos actos con él que llegaron a interpretarse como una reconciliación del matrimonio, si bien no tuvieron continuidad.

Entre estos encuentros, hubo algunos eventos con amigos, como cuando fueron a la boda del tenista Rafael Nadal en Mallorca en octubre de 2019 o a su academia en la isla unos meses antes.

Durante 2020, sólo se la vio con Juan Carlos I a comienzos de año en el entierro y el funeral de la hermana mayor de éste, la infanta Pilar de Borbón, y en el de la viuda del que fue primer presidente de las Cortes tras la reinstauración de la monarquía, Torcuato Fernández-Miranda.

Como acostumbra a hacer cada verano, la reina Sofía ya se encuentra en el Palacio de Marivent de Palma, adonde llegó hace unos días con su hija mayor, la infanta Elena, y su hermana, la princesa Irene.

Su hermana es su gran apoyo moral desde hace varios años y quien suele a acompañarla a actos públicos, además de residir con ella en Zarzuela parte del año. Con ella viajó a Atenas a principios de febrero para asistir a la presentación de los diarios de su madre, la reina Federica, junto con su otro hermano, Constantino.

Juan Carlos I sigue como miembro de la Familia Real

Por otra parte, Juan Carlos I va a seguir siendo miembro de la Familia Real y a conservar el título de rey que se le reconoció tras la abdicación, por lo que su estatus se mantiene invariable a pesar de su decisión de irse a vivir fuera de España, han informado a la Agencia Efe fuentes de la Casa Real.

Cuando cedió el trono a su hijo Felipe en junio de 2014, el Gobierno aprobó un decreto por el que establecía que el anterior jefe del Estado conservaría el título de rey de forma vitalicia y con carácter honorífico, con tratamiento de "Majestad", una fórmula para "plasmar la gratitud por décadas de servicios a España".

De igual modo, se mantenía como miembro de la Familia Real, al igual que la reina Sofía, a pesar de su retirada de la vida pública y de la actividad institucional en junio del pasado año.

Otro de los cargos que don Juan Carlos sigue atesorando es el de capitán general de las Fuerzas Armadas en la reserva, condición que asumió cuando cedió a su hijo el papel de jefe supremo de los Ejércitos.

En cuanto a su estatus jurídico, Juan Carlos I conserva su aforamiento, por lo que solo podría ser juzgado por el Tribunal Supremo por delitos cometidos tras su abdicación en junio de 2014.

El Rey emérito pasó a ser aforado cuando perdió la inviolabilidad que le concedía su cargo de jefe de Estado.

Su marcha de España no afecta a la asignación del Estado, puesto que dejó de recibirla el pasado 15 de marzo, después de que Felipe VI decidiera retirársela al mismo tiempo que renunció a su herencia.

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