Con el corazón en un puño asistía todo el país a la erupción del volcán de la isla de La Palma. Todo comenzó ayer a las 16.20 hora peninsular, 15.20 en las Islas Canarias. Justo a la hora de la comida.

Y fue precisamente en este momento cuando la explosión y el terremoto que precedieron a la fuga de humo y lava sorprendió a unos vecinos de la zona. Estos decidieron grabar lo que estaba sucediendo. En un primer momento, en el vídeo se escuchan frases de preocupación ante la columna de humo que sale de la tierra. "¡Ay por Dios, ay por Dios, ¿qué está pasando?!" que va acompañado de algún sollozo. Sin embargo, tras unos segundos de preocupación, se oye una frase que deja a todo el mundo descolocado pero que muestra, sin ningún atisbo de duda, unos nervios de acero: "Hay tiempo de comer, hay tiempo de comer sin problema".

Las redes sociales, y la sociedad en general, se ha rendido ante esta declaración de intenciones y prueba de prioridades. De hecho hay quienes han afirmado que esta frase se resume la esencia de la "canariedad".

También los hay que se sienten identificados con las prioridades del señor:

O quien ha bromeado comparándolo con las ruinas de Pompeya:

Con este vídeo se ha logrado poner un poco de humor en una situación muy complicada para los palmeros. Por suerte, de momento no hay que lamentar daños personales ya que previendo lo que estaba a punto de suceder por el enjambre sísmico que azotó a las islas en los últimos días, las autoridades canarias habían preparado ya un plan de evacuación de las personas que residen cerca del volcán y en el área por la que podía deslizarse la lava.

Sin embargo algunas viviendas sí han resultado dañadas por los piroclastos incandescentes y los ríos de lava que siguen brotando y buscando el camino al océano.