El excomisario José Manuel Villarejo no defrauda. Hormonas femeninas para el rey emérito, chantajes con cocaína a personalidades, un supuesto "control de togas", la guerra de Irak, el GAL o el Isis desfilaron por el Congreso. Como su citación se producía en la comisión Kitchen también añadió algo al dispositivo parapolicial puesto en marcha por el Gobierno del PP para espiar a su extesorero Luis Bárcenas. Si antes del verano, en su primera citación en la Cámara baja, dijo que informaba puntualmente del operativo al expresidente Mariano Rajoy a través de sms, este miércoles agregó un breve encuentro con él, cuando estaba reunido con la exsecretaria general María Dolores de Cospedal, con la que se mostró dispuesto a someterse a un careo si le cita "la sede de la soberanía nacional".

Villarejo pareció dejarse llevar por las preguntas del diputado socialista Felipe Sicilia a partir de una información de 'Público' sobre el encuentro de marzo de 2014 y sus declaraciones ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón tras su primera comparecencia en la comisión. El declarante, que se enfrenta a 109 años de cárcel en el primer juicio al que se le somete por tres piezas menores de la treintena que tiene abiertas, situó en la cita también a una persona muy cercana a Rajoy, cuyo nombre no recordaba, y al letrado de "un extesorero del PP", en referencia a Javier Iglesias, pero no le nombró. Más tarde precisó que el encuentro con Rajoy se produjo porque bajó un momento a la reunión que él mantenía con Cospedal y que lo interpretó como una forma de que supiera que él estaba detrás y era quien daba las órdenes

Pese a su aplomo, el excomisario pareció no recordar que ante el juez había declarado que Cospedal le reconoció que se le había quitado documentación comprometedora a Bárcenas y que la conocía la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Como le recordó el diputado de Cs Edmundo Bal, el magistrado atribuyó sus palabras al afán de notoriedad de Villarejo y al dar por concluida la instrucción de la Kitchen levantó la imputación a Cospedal sin llegar a interrogar en esa condición a Rajoy.

Villarejo: "Cospedal estaba en la pomada de la moción de censura porque quería ser presidenta en funciones" Agencia ATLAS | Foto: EFE

"Operación Cataluña"

Mientras Bal ponía en duda las teorías ''conspiranoicas' que Villarejo esparcía, el diputado de ERC Gabriel Rufián comparaba la comparecencia con "una película de James Bond" y trataba de centrarle con la "Operación Cataluña", que el otro compareciente, el comisario Enrique García Castaño, tachó de "leyenda". Villarejo sostuvo que el Estado le debía 300.000 euros y que le pidieron "adelantar 500.000 por un servidor secreto" averiado. Se amparó en los secretos oficiales para no decir más que que partía de "un error importante", que era entender que "había que proteger al clan Pujol por su vinculación con altas instituciones". Insinuó que era porque compartía cuenta con el rey Juan Carlos, pero a la pregunta directa de Rufián respondió: "No me haga complicarme más la vida".

Villarejo: "Al Rey Emérito le inyectaron hormonas femeninas para rebajarle la libido" Agencia ATLAS | Foto: EFE

Sí dijo, en cambio, que el CNI administró a Juan Carlos I hormonas femeninas para aplacar su deseo sexual, según le contó su examante Corinna Larsen, y atribuyó al servicio de inteligencia una sección de "encaladores" para chantajear a personalidades.

Contra Sáenz de Santamaría

Previamente el diputado del PP Luis Santamaría dirigió todas sus preguntas hacia los Gobiernos socialistas e incluso hacia la actividad empresarial del suegro del expresidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Al comisario Enrique García Castaño le preguntó directamente si eran de prostitución, a lo que el policía respondió con un "todos eran plenamente legales". Por su parte, la diputada de Vox Macarena Olona, que "rogó" a Villarejo que "se cuidara mucho", se centró en Soraya Sáenz de Santamaría y preguntó por qué no había sido imputada cuando se supone que el excomisario informaba a Rajoy y el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, también imputado, a ella.

Villarejo, como siempre que le dan pie, aprovechó que el Pisuerga pasa por Valladolid y reclamó una nueva ley de secretos oficiales y sin responder a la pregunta concreta apuntó a que Martínez no pasó de secretario de Estado, porque se situó entre Cospedal y Sáenz de Santamaría y esa posición es incompatible con la política. En su divagación habitual acabó por compararle con el secretario de Estado del PSOE Rafael Vera, del que señaló que "sí asumió su responsabilidad" por los GAL.

"¿Sabe que he ofrecido desde 1993 al servicio de inteligencia? Independencia. Gracias a mi independencia económica. Si yo llego a saber de alguien tan miserable como para atacar a mi familia, pues a lo mejor habría claudicado", aseguró. Sostuvo que despachaba de sus avances con el exdirector general de la Policía Ignacio Cossidó, aunque ahora parezca que solo "era camarero". Solo se mostró prudente al declinar contestar a la pregunta de si el rey emérito debía volver a España. Y volvió a acabar con una frase que ya ha hecho suya: "Con la madre y con la patria sin razón y sin ella".