La sentencia del Tribunal Supremo que avala el uso del pasaporte covid en el País Vasco, cuyo fallo se conoció el pasado martes, incluye una dura reprimenda a los magistrados de lo contencioso-administrativo de dicha comunidad por obviar la jurisprudencia anterior y retrasar con ello la implantación de la medida.

La resolución, cuyo ponente ha sido el magistrado Pablo Lucas, ha sido notificada este viernes, y en ella el Supremo recuerda que el supuesto analizado en este caso es semejante al que abordó en su sentencia del pasado 14 de septiembre, cuando autorizó el pasaporte Covid en Galicia . El recurso del Gobierno de Iñigo Urkullu permitió que, tras el rechazo del TSJ del País Vasco, el asunto llegara al alto tribunal.

La de Galicia, señala el Supremo, es una sentencia dictada hace poco más de dos meses antes y sobre cuyo contenido, sin embargo, nada dice el auto del TSJ del País Vasco. “Esa omisión- indica el tribunal- nos parece especialmente significativa porque es innegable la proximidad, no solo temporal sino, sobre todo material entre los supuestos y los problemas surgidos entonces y ahora”.  

Agrega la sentencia que “existiendo un criterio sentado por el Tribunal Supremo, la Sala de Bilbao habría debido hacer un mínimo esfuerzo para explicar los motivos por los que no lo sigue en vez de limitarse a afirmar, sin más precisión, que las situaciones no son las mismas”.

En su sentencia, la Sala Tercera del Supremo explica que la exigencia de exhibir el certificado Covid para acceder a establecimientos nocturnos de ocio y restaurantes con capacidad para más de 50 comensales presenta los rasgos de adecuación, necesidad y proporcionalidad que justifican su adopción e incide tenuemente en los derechos a la igualdad e intimidad.