El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, planteará a las comunidades autónomas en la Conferencia del próximo miércoles una serie de restricciones que los expertos del Ministerio de Sanidad y de las consejerías territoriales vienen planteando desde primeros de mes y que acordaron, por última vez, el pasado viernes, en el seno de la Ponencia de Alertas, Planes de Preparación y Respuesta. EL PERIÓDICO DE ESPAÑA ha accedido al texto de la reunión de hace cinco días, que es sobre el que trabajarán en el Senado dentro de poco más de 24 horas, según apuntan fuentes de un Ejecutivo autonómico.

España entraba ese mismo viernes en riesgo muy alto por coronavirus con una incidencia acumulada a 14 días de 511 casos por cada 100.000 habitantes, cruzando así el umbral de nivel 4 de riesgo. Los datos de este lunes ya no pueden ser peores: las comunidades autónomas han notificado al Ministerio de Sanidad 79.704 nuevos casos de covid-19, 9.993 de ellos diagnosticados en las últimas 24 horas. La incidencia acumulada en los últimos 14 días por 100.000 habitantes se sitúa en 609,38, frente a 511,00 del viernes. En el informe de este lunes se han añadido 85 nuevos fallecimientos, en comparación con 103 el lunes pasado y ya hay autonomías, como Cataluña o Melilla, con una ocupación en UCI de casi el 30%, es decir, con riesgo muy alto.

Según consta en el documento acordado el viernes en la Ponencia, que congrega a expertos de todas las administraciones, las restricciones afectan principalmente a los restaurantes y bares, dado el contexto preocupante actual, como reconocen los propios expertos. Inciden en la "alta velocidad de crecimiento" de la variante ómicron y destacan que "el gran aumento de casos" está derivando ya en un "aumento gradual de ingresos" en hospitales, y más concretamente, en las UCI.

Así, en caso de que la comunidad llegue al nivel 3 de alerta, restaurantes y bares deberán reducir su aforo en el interior a la mitad e impedir que haya más de seis comensales por mesa. Las consumiciones en barra estarán prohibidas y a las 23.00 horas tendrán que cerrar. Si la autonomía ha alcanzado el nivel 4 de alerta, en el que ya está España por número de contagios, los interiores directamente quedarán clausurados.

También sufrirán las consecuencias del crecimiento desbocado de la nueva variante, mucho más contagiosa, los locales de ocio nocturno. Tanto en el nivel 3 de alerta como en el 4 habrán de cerrarse.

Asimismo, los eventos multitudinarios, tan propios de las fechas navideñas, verán su asistencia mermada al 50%, si bien, si se alcanza el índice máximo de alerta, sencillamente no tendrán lugar. Esto cuenta para cabalgatas o fiestas de fin de año.

Conferencia de Presidentes: cinco días tarde

La siguiente secuencia delata una clara ralentización de la toma de decisiones: el viernes, la ponencia se reunió; el sábado, Sánchez convocó la Conferencia de Presidentes; el domingo, el jefe del Ejecutivo intervino (sin admisión de preguntas de la prensa) para avanzar que habrá medidas (no dijo cuáles); el miércoles será la Conferencia en el Senado, en formato telemático; el viernes, Nochebuena; el sábado que viene, Navidad.

Las consecuencias que pueden padecer restaurantes, bares, locales de ocio, cabalgatas o concentraciones de fin de año podrían ser severas o totales

La ralentización se vuelve clamorosa al reparar en un documento previo acordado en la Ponencia de Alertas, con fecha del 3 de diciembre. Ya entonces los expertos pusieron encima de la mesa una serie de recomendaciones, pero las medidas, incluidas las más estrictas, siguen sin llegar.

Medidas que se repiten en gran medida en el documento del día 17, de la misma Ponencia, pero con un matiz: para abordar las reuniones familiares propias de Nochebuena, Navidad o Primero de Año, más difíciles de gestionar por ser de ámbito privado, los expertos se vuelven ambiguos. Aconsejan limitar los contactos sociales "en los días previos a la celebración de los encuentros familiares" y la cancelación de "comidas y cenas de empresa", pero no definen cuántos comensales podrían reunirse. Lo dejan en manos de las autoridades.

Sin embargo, la Ponencia de Alertas sí recomendó el pasado 3 de diciembre, antes del Puente de la Constitución -es decir, cuando la subida en el número de contagios era importante, pero no se acercaba a la actual explosión- adoptar una serie de medidas ante el imparable avance de la variante ómicron, entre ellas la realización de test de antígenos y sí, la limitación del número de comensales en las cenas navideñas.

En dicho documento, al que también ha tenido acceso EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, los técnicos estipulaban que en el nivel 3 de alerta, que España ya ha sobrepasado, las reuniones familiares fueran de un máximo de 10 asistentes y dos grupos de convivencia estables. En el caso de las cenas de empresa, se sugería que el máximo de participantes fuera 6. En el nivel 4, de riesgo muy alto, el alcanzado el pasado viernes, el primer borrador aconsejaba un máximo de 6 asistentes y reuniones de un grupo de convivencia estable en las reuniones familiares.

Y un aspecto muy importante. El borrador del pasado día 3 recomendaba, de manera general, que los asistentes a los encuentros familiares se realicen un autotest de antígeno previo, pero teniendo en cuenta que un resultado positivo en estas pruebas debe ser confirmado después con una Prueba de Diagnóstico de Infección Activa (PDIA, esto es, PCR o test de antígeno en un centro sanitario). Recuerdan que un resultado negativo del test no excluye la infección.

"Esto deberá tenerse en cuenta de forma especial si hay personas vulnerables, con enfermedades crónicas y en el caso de personas que retornen a su domicilio familiar (estudiantes y trabajadores)", indicaba el primer texto. Nada así aparece en las recomendaciones del día 17.

La urgencia del segundo documento

Las diferencias, con todo, comienzan en los títulos y en los arranques. El del día 3, titulado "Propuesta de medidas de Salud Pública frente a covid-19 para la celebración de las fiestas navideñas 2021-2022", empieza así: "Actualmente existe en España una proporción importante de la población correctamente vacunada con al menos dos dosis, sin embargo, la incidencia acumulada de casos de enfermedad COVID-19 continúa en aumento".

El del día 17 se titula "Necesidad de implementación urgente de medidas para el control de la situación epidemiológica" y éste es su arranque: "En las últimas semanas, la incidencia de COVID-19 ha experimentado un aumento muy importante en todo el territorio nacional y actualmente se encuentra en valores superiores a 500 casos por 100.000 habitantes con una alta velocidad de crecimiento".

A primeros de mes, la incidencia a 14 días por cada 100.000 habitantes en España se situaba en 248 casos, la tasa de ocupación hospitalaria (en planta) era de casi el 9% (4.262 pacientes ingresados por covid) y la de ocupación de UCI, del 8,84% con 814 pacientes ingresados. En algunas comunidades, como Cataluña, ya estaba despuntando. Hoy, con la incidencia por encima de 600 casos, sólo Cataluña tiene nada menos que 385 enfermos con covid en sus unidades de críticos; la ocupación de sus camas roza el 30%, riesgo máximo.

Este mismo lunes, los presidentes autonómicos de Andalucía, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Galicia y País Vasco, han adelantado que trasladarán al jefe del Ejecutivo en la Conferencia de Presidentes la necesidad de retomar la obligatoriedad de usar mascarilla en los exteriores.

El primer texto, un borrador; el segundo, un texto de trabajo

Según la descripción que hace el propio Ministerio de Sanidad, la Ponencia de Alertas y Planes de Preparación y Respuesta (dependiente de la Comisión de Salud Pública) es el órgano de gestión y seguimiento del Sistema Nacional de Alerta Precoz y Respuesta Rápida (SIAPR), que está formado por una red de centros de enlace autonómicos, coordinados por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), que dirige Fernando Simón. Permite la comunicación permanente y rápida de situaciones de riesgo para la salud de la población y la coordinación de las medidas de respuesta.

"Vacunación, vacunación y vacunación" es la fórmula que repite la ministra Carolina Darias ante el aumento de casos, insistiendo, como en las pasadas semanas, en que no eran necesarias nuevas medidas. Apelaba a las altas tasas de inmunización y a que la presión hospitalaria todavía no presentaba datos preocupantes.

El Gobierno ignoraba así ese primer borrador de la Ponencia de Alertas, que lleva ya días circulando y que, además de una serie de medidas de higiene generales (mascarilla, distancia, ventilación...), ofrecía recomendaciones muy concretas en escenarios de riesgo alto y muy alto a los que España ya está llegando.

Desde el Ministerio de Sanidad, consultado por este diario, aseguran que ese primer borrador era eso, un borrador. Añaden que lo que contenía ese primer texto, respecto a lo que finalmente concluya la Ponencia de Alertas -el documento al que ha accedido en exclusiva EL PERIÓDICO DE ESPAÑA y que finalmente será el que se lleve a la Conferencia de Presidentes- podía tener diferencias, como finalmente ha sido.