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Partido Popular

Cuca Gamarra, el tono moderado que convence a Feijóo

La futura 'número dos' de los populares llegó a la dirección del partido de la mano de Casado

Cuca Gamarra en el Congreso de los Diputados.

La llegada de un nuevo presidente al PP, en agosto de 2018, llevó a Cuca Gamarra hasta la dirección del partido. Un recién elegido Pablo Casado que venía a sustituir al destronado Mariano Rajoy puso a la entonces alcaldesa de Logroño -que había apoyado a Soraya Sáenz de Santamaría- a comandar el área social de la formación. Durante estos casi cuatro años, la dirigente conservado hay ido cogiendo peso. En plena pandemia se convirtió en la portavoz del PP en el Congreso, en sustitución de Cayetana Álvarez de Toledo. Y, ahora, tras el nuevo proceso de renovación del liderazgo conservador, ocupará la secretaría general, bajo la batuta de Alberto Núñez Feijóo. Al aún presidente de Galicia parece que le ha convencido su tono calmado y su dominio del partido.

En el verano de 2020, cuando la primera ola de coronavirus empezaba a remitir, Casado, siempre basculante entre el tono moderado y los modales más exaltados, intentó imprimir un giro a su forma de hacer política. Destituyo a Álvarez de Toledo, de formas acaloradas y dada a los exabruptos. La elección para sustituirla fue Gamarra. Mucho más calmada, aunque sin miedo a dar un golpe encima de la mesa en los momentos clave, la que fuera alcalde de Logroño ofrecía una imagen más centrada, mucho más dada a los pactos. En definitiva, más de sentido de Estado.

En apenas dos años, la dirigente popular se ha consolidado en el Congreso en sus combates dialecticos semanales, primero, con Carmen Calvo y, después, con Nadia Calviño. Su punto álgido llegó el pasado febrero, tras la caída en desgracia de Casado. Gamarra fue nombrada coordinadora general del PP hasta el nombramiento de Feijóo el próximo fin de semana. Con Casado ya fuera de juego, fue cuando tuvo que dar el do de pecho y defender el bastión popular en el Congreso.

A principios de marzo, Gamarra subió los escalones de la tribuna del Congreso de los Diputados para enfrentarse a Pedro Sánchez en su primer debate. El asunto, la guerra de Ucrania y el envío de armas, resultaba delicado. La dirigente popular hizo gala de su predisposición a los pactos. Tendió la mano al Gobierno, pero no dejó ni un momento de dejar claras las exigencias de su partido. Y, desde entonces, cada miércoles ha interrogado al jefe del Ejecutivo en la sesión de control al Gobierno.

La alcaldía

Licenciada en Derecho Económico por la Universidad de Deusto, Gamarra no alcanzaba la treintena cuando en 2003 se convirtió en teniente de Alcalde en Logroño, bajo el mandato de Julio Revuelta. En 2007, los populares perdieron el consistorio, Revuelta dejó su escaño, y la futura secretaria general del PP se hizo cargo del liderazgo de la oposición. Tardaría solo una legislatura en recuperar el bastón de mando. En las elecciones de 2011 se convirtió en la primera mujer alcaldesa de la ciudad con mayoría absoluta. En 2015 revalidaría su mandato.

La dirigente popular destacaba ya en el ámbito local, era vicesecretaria de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), cuando Casado puso la vista en ella para formar parte de la cúpula del PP tras la moción de censura que sacó a Rajoy de la Moncloa. Así, en 2018, ocupó un puesto en la dirección del partido como vicesecretaria general de Política Social. Un año después se presentó a las elecciones generales y obtuvo su escaño en el Congreso, donde a los pocos meses tomaría el relevo a Álvarez de Toledo.

Aun así, el exlíder popular vio algo en Gamarra y le dio un puesto en la dirección del partido como vicesecretaria general de Política Social. Un año después, la exalcaldesa se presentó a las elecciones generales y obtuvo su escaño en el Congreso, donde a los pocos meses tomaría el relevo a Álvarez de Toledo.

Feijóo confiará ahora a Gamarra una tarea aún más importante. La de rearmar al PP tras la herida abierta que ha supuesto la expulsión de Casado y los embolados que dejó a su paso el exsecretario general Teodoro García Egea. Su conocimiento del partido, de las instituciones territoriales y su capacidad de negociación -puesta a prueba a diario en el Congreso- parecen suficientes méritos para Feijóo.

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