Suscríbete Levante-EMV

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista

Manuela Carmena: "Limitar el precio del alquiler es una opción que se debe valorar"

La exalcaldesa de Madrid participa en un foro de turismo en Ibiza y expone sus recetas para atajar el alquiler turístico ilegal

La abogada laborista, jueza emérita y exalcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. EP

El turismo puede revalorizar barrios degradados, pero esta gentrificación también supone la expulsión de los vecinos y la pérdida del alma de un lugar. ¿Cómo logramos el equilibrio?

En la planificación de la ciudad, sobre todo en turismo, además de tener en cuenta la iniciativa pública y privada, hay que incluir también la iniciativa social. Todos los movimientos asociativos sin ánimo de lucro tienen algo que decir y hay que tenerlos en cuenta. No se debe expulsar a aquellas personas que siempre han formado parte de un barrio, hay que manejar los equilibrios. Pero debemos pensar que en política casi nunca se acierta a la primera. Hay que hacer planteamientos, revisarlos, corregirlos y evaluar. Es la asignatura pendiente que tenemos las instituciones.

Para atajar el alquiler turístico ilegal se han desarrollado medidas que se quedan a medias por falta de inspectores. ¿La falta de recursos imposibilita una acción política?

Estamos demasiado acostumbrados a los castigos y a la vía punitiva para lograr los objetivos y creo que hay que cambiar, hay que buscar incentivos. Por muchos inspectores que haya... un planteamiento represivo es necesario, pero en su punto justo. Las multas se recurren, los trámites se alargan, los tribunales tumban las multas, las inspecciones no encuentran a los responsables... el proceso se alarga y no es operativo.

¿Cuál es la alternativa?

Yo confío en los estímulos positivos, dar incentivos. Cuando hay un número enorme de infractores, lo represivo no suele dar resultado. Hay que recurrir a estructuras de convencimiento de la sociedad. Hablar con empresarios, con instituciones sociales. Concertación, compensaciones, consenso. No se puede dirigir una sociedad como si fuera una escuela de las de antes.

Habla de buscar el consenso, pero el contexto político actual no parece propicio para ello.

El contexto es propicio, pero hay que sacarlo de los cauces obturados por la política. Cuando se habla de falta de consenso, eso es a nivel político. A nivel ciudadano y social, no es así. La actual conflictividad es artificial y creada por los intereses de las estructuras políticas. ¡Claro que es un buen momento para el consenso!

¿Es partidaria de establecer un tope en el precio de los alquileres?

Hay que verlo, valorar las circunstancias y evaluarlo constantemente. En Cataluña se ha optado por la limitación de precios. Interesante, veamos los resultados. Quizás en otros sitios no se pueda aplicar porque el contexto es distinto, quizás sí que es positivo. Estudiémoslo. No me parece que se tenga que descartar el control de los precios, pero habrá que ver cómo se hace y qué resultados da. No debe ser una aspiración absoluta, no lo solucionará todo porque los problemas son muy complejos pero es una opción interesante.

¿Qué opina de la actual situación de bloqueo del Consejo General del Poder Judicial?

Es un escándalo. Hemos visto unas actitudes que son ilícitas y contrarias a la democracia. Se ha actuado de una forma tan irresponsable que el CGPJ ya nunca podrá volver a ser el de antes. Estamos ante la agonía del Consejo.

¿Existe un ‘lawfare’ de jueces contra el Gobierno?

El CGPJ se está comportando como un agente en la política del Estado y no le corresponde este poder. La politización de sus miembros demuestra el fracaso del sistema. Los jueces no pueden tener un protagonismo que no les corresponde. Se han convertido en un núcleo político y eso no puede ser.

Ante el auge de la extrema derecha, muchos opinan que cuando alcancen el poder se moderarán. ¿Cree que será así, o considera que hay ideas que no se pueden blanquear?

Pienso lo segundo. Sus actitudes no son democráticas. La falta de respeto al otro, la descalificación sistemática, el no reconocimiento de derechos... este colectivo no acepta las reglas de la democracia. Lo grande de la democracia es que incluso acoge a los que no creen en ella, pero no debemos perder de vista esto: lo que defiende la extrema derecha no es demócrata.

Después de su experiencia, ¿ha cambiado su percepción de la política?

Fue una época extraordinaria, muy bonita... pero también comprobé hasta qué punto ha habido un deterioro de la democracia. Me parece importantísimo plantear que no se puede hacer una política antihumana. Me sorprenden frases como aquella de que ‘a la política hay que venir llorado’, y que han dicho desde Esperanza Aguirre hasta Pablo Iglesias. ¿En la política te tienen que insultar? La política no puede basarse en el destrozo personal. Convertir al adversario en un enemigo me parece inadmisible.

Compartir el artículo

stats