Las negociaciones entre el Gobierno y ERC para los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año y para derogar la sedición fueron paralelas y hubo entre ellas vasos comunicantes. Aunque ambas partes se afanaban en intentar separar públicamente estas cuestiones, había conversaciones discretas que hacían depender los Presupuestos del futuro del delito de sedición. Así lo ha admitido el portavoz de los republicanos catalanes en el Congreso, Gabriel Rufián, que ha explicado que usó el proyecto de cuentas públicas para 2023 como "palanca de fuerza" para forzar al Ejecutivo de PSOE y Unidas Podemos a reformar el Código Penal.

"Desgraciadamente muchas veces tenemos que utilizar palancas de fuerza para que el PSOE se mueva, incluso en compromisos que, de hecho, son suyos", ha explicado Rufián este sábado en declaraciones a RNE. Uno de estas promesas, lanzadas por Pedro Sánchez al comienzo de la legislatura, era la reforma del Código Penal para eliminar el Capítulo I del Título XXII referido a la sedición. Finalmente, hace poco más de tres semanas, el jefe del Ejecutivo anunció que iban a dar este paso registrando una iniciativa en el Congreso que sustituyera este tipo penal por otro de desórdenes públicos agravados.

 Esa proposición de ley del PSOE Unidas Podemos, que ya ha superado dos votaciones en el Pleno del Congreso, la última este jueves pasado, tendrá su siguiente escala el próximo 9 de diciembre con la presentación de las enmiendas al articulado, y ahí se verá si algún grupo parlamentario apuesta por aprovechar para modificar también el delito de malversación, como también pide ERC.

Próximas conversaciones

Tras semanas en las que PSOE y ERC se han empeñado en dejar claro que no existía relación alguna entre la aprobación de los Presupuestos y la derogación de la sedición, Rufián ha admitido que tuvieron que hacer uso de esa "palanca externa". "Si esto es así es porque son las maneras, las formas y los tiempos del PSOE", ha dicho. En esta línea, considera "importante" que la eliminación de la sedición se consume antes de final de año porque los asuntos que su partido considera "buenos" han de hacerse con "celeridad".

Además, ha dado a entender que se está llevando también otra negociación para modificar el delito de malversación, por el que están también condenados los líderes del 'procés'. A este respecto, ha mostrado la necesidad de ser "discretos" y ha reconocido que realizar estos cambios es "complicadísimo". "Hay que ser quirúrgico", ha recalcado.

El reconocimiento de Rufián de que la sedición fue una contrapartida a cambio de la aprobación de los Presupuestos ha sido recibida con frialdad en el Gobierno. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha achacado estas palabras del portavoz de ERC a que "está en su propia campaña electoral". A esto se suma que dirigentes y barones territoriales del PSOE no terminan de apoyar el posible cambio en el delito de malversación que lleva días sobrevolando las conversaciones entre el Ejecutivo y los republicanos catalanes.

Las críticas

Nada más escuchar las palabras de Rufián, la secretaria general del PP, Cuca Gamarra, ha denunciado que los Presupuestos para el próximo año "son los de la impunidad para quienes rompieron el orden constitucional. En declaraciones a los medios de comunicación en Palma, la dirigente popular ha afirmado que el portavoz de ERC "confirma lo que todos los españoles sabían, pero que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha negado hasta este momento y es que, efectivamente, ERC puso precio a su apoyo a los PGE, la impunidad para sus dirigentes, a cambio de los presupuestos".

"Un precio que Sánchez aceptó, Pedro Sánchez aceptó debilitar el Estado, entregar la impunidad a los líderes de ERC, derogar el delito de sedición y entregar el código penal, para poder sobrevivir un año en La Moncloa", ha continuado en sus reproches.