Alberto Rodríguez reúne apoyos para liderar una candidatura de unidad en las autonómicas canarias de mayo. El dirigente lanzó hace unos meses su Proyecto Drago para concurrir a los comicios y los distintos actores se mueven en las últimas semanas por aunar bajo su liderazgo a las fuerzas a la izquierda más allá del PSOE. Una opción que ha abierto un debate en la federación canaria de Podemos, aunque en la dirección estatal siguen presionando por tener un candidato propio para mantener sus posiciones. 

Tampoco ayuda a la unidad el portazo sorpresa con el que Rodríguez se desvinculó del partido en octubre del año pasado, después de que Meritxel Batet le retirase el acta en el Congreso de los Diputados. Esta decisión, que todavía sigue en los tribunales, llevó a que el exdiputado, que había sido secretario de Organización de Podemos, denunciase la inacción de su partido ante su expulsión. Desde su salida hace más de un año, su asiento sigue vacío en el Parlamento. El grupo parlamentario cuenta con un voto menos en todas las votaciones desde entonces, y la dirección estatal ha tratado en diversas ocasiones de desbloquear el relevo para contar con todos los números. Pero el apoyo a Rodríguez en las Islas Canarias ha llevado a que los sucesivos dirigentes a quienes correspondía ocupar el escaño se hayan negado, en señal de protesta por su situación y para que Rodríguez pueda recuperar su asiento en caso de que así lo decida el Tribunal Constitucional. 

Un año después de su salida de la política madrileña, Rodríguez lanzó Proyecto Drago, una plataforma “de obediencia canaria” para presentarse a las autonómicas y que contó en su génesis con perfiles de la máxima confianza de Yolanda Díaz. La vicepresidenta también vería con buenos ojos un acuerdo electoral para situar a Rodríguez como aspirante a la Presidencia de las Islas Canarias, aunque ha avanzado que no participará en la campaña electoral de mayo a menos que se den acuerdos amplios; una posibilidad que en Canarias queda a expensas de que Podemos se integre en esta candidatura.

En Izquierda Unida también ven con buenos ojos que Alberto Rodríguez aspire a la Presidencia del Gobierno insular. La dirección federal ha estudiado esta posibilidad en alguna de sus reuniones y ha considerado que el exdiputado canario continúa siendo un “referente” en la izquierda de Canarias y que reúne un “gran capital político” que habría que rentabilizar electoralmente a través de una candidatura de unidad. 

Las posiciones no están tan claras en Podemos. En el marco de los contactos con distintos partidos para las autonómicas, la federación canaria mantuvo la semana pasada una reunión con Proyecto Drago y se emplazaron a un nuevo encuentro, todavía por definir. Pero en el partido existe un debate abierto sobre la posibilidad de concurrir con Rodríguez y sobre las consecuencias de quedar fuera de esta candidatura de unidad. 

La dirección de Ione Belarra sigue presionando por tener un candidato propio a la Presidencia de las islas, más aún después de haber lanzado unas primarias donde han lanzado para el cargo a Noemí Santana, actualmente consejera de Derechos Sociales e Igualdad en el Gobierno de coalición de las islas. En la cúpula cunde la hipótesis de que deben hacer fuerza en estas negociaciones, puesto que la composición que quede tras los próximos comicios será clave para negociar después con Yolanda Díaz. Cuanto más poder institucional acumulen, más margen habrá para hacerse valer también en las listas de las generales en un eventual acuerdo con Sumar -un pacto cada vez menos probable-. 

En la federación canaria son proclives a la unidad, aunque conviven distintas posiciones, entre los que consideran que Rodríguez debería ser el candidato a la Presidencia y quien aboga por un acuerdo para integrar los proyectos pero sin ceder necesariamente el título de aspirante a presidente. Santana tiene previsto presentarse como cabeza de la lista insultar de Gran Canaria, mientras la hipótesis es que Rodríguez encabezase la lista autonómica, un puesto simbólico que en otras elecciones han reservado a perfiles independientes.

Algunas voces de la formación apuntan a que las primarias no son necesariamente un blindaje, y que de darse un acuerdo, los dirigentes elegidos por las bases de Podemos podrían bajar en las listas y dejar paso a que oros perfiles lideren la candidatura. Aunque en la federación reivindican su autonomía, lo cierto es que la hoja de ruta diseñada por la cúpula de Podemos en Madrid pasa por tratar de hacerse fuertes y mantener su presencia en los puestos destacados.

Líneas rojas

En estos momentos Podemos mantiene acuerdos con Sí Se Puede y con Izquierda Unida en Canarias, y antes de verano las tres fuerzas acordaron consolidar ese espacio para concurrir juntas en los próximos comicios, a la espera de que otras formaciones pudieran sumarse. Las reuniones continúan a día de hoy, aunque a día de hoy no se ha concretado cómo tendrán lugar los acuerdos, más aún si IU aboga por dejar como cara visible a Alberto Rodríguez. 

Hay otro punto de conflicto en las filas moradas. Y es que otro de los actores que buscan un acuerdo de izquierdas bajo el paraguas de Alberto Rodríguez es Reunir Canarias. Esta asociación se inscribió hace unos meses como partido político y en él se integran algunos de los dirigentes que salieron de Podemos hace años y que se han mostrado críticos con la gestión de Podemos en el Gobierno. La federación canaria considera inviable ningún acuerdo con esta fuerza, al considerar que han tenido un papel desleal en los últimos años.

Tampoco ayuda el hecho de que Proyecto Drago, encabezado por Rodríguez, no cuente a día de hoy con una organización ni unos representantes autorizados, más allá de un puñado de dirigentes que hacen las veces de portavoces. A falta de seis meses y medio para los comicios, tampoco se han puesto la mesa quiénes serían sus candidatos a las distintas instituciones. Y el partido morado advierte de que el tiempo corre.

En 2019 alcanzaron en Canarias un acuerdo a finales de marzo, con apenas dos meses de antelación, y esta vez quieren acelerar los tiempos para poder consolidar la candidatura. En la federación quieren evitar a toda costa que se produzca la situación vivida en Andalucía, donde el pacto llegó a última hora y de la peor manera posible, generando desafección en el ciudadano y abriendo una batalla interna. Aunque piden una negociación cuidadosa, la federación canaria apremia al resto de actores a mover ficha.