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Actividad parlamentaria

Vox descoloca a la derecha con su propuesta para prohibir el burka, pero fracasa en el Congreso

La iniciativa, apoyada por el PP, cae ante el no de Junts, PNV y los partidos de izquierdas

Los posconvergentes registran su propia ley en la Cámara Baja para vetar este tipo de prensas en el espacio público

El Gobierno rechaza la prohibición del burka impulsada por Vox y PP

Atlas News

Miguel Ángel Rodríguez

Miguel Ángel Rodríguez

Madrid

Vox ha fracasado en su intento, el primero, de prohibir el uso del burka y el niqab en espacios públicos y tipificar como delito su imposición. Lo que sí han logrado los de Santiago Abascal es descolocar a todos sus competidores en la derecha política -española y nacionalista- al elevar el debate al pleno del Congreso, donde la norma que impulsaban, que solo ha recibido el visto bueno de PP y Vox para iniciar el trámite, ha decaído. Los populares han reivindicado que están en plena sintonía con la medida y que la incluyeron en su ponencia nacional de 2025; Junts ha hecho lo mismo, aunque se ha visto obligado a oponerse al provenir de la ultraderecha "anticatalana"; y el PNV, para no quedarse atrás, ha planteado la creación de una subcomisión para estudiar cómo abordar la situación.

A primera hora de la mañana de este martes, Vox guardaba todavía alguna esperanza de que su iniciativa pudiera prosperar. El domingo, la portavoz del PP en la Cámara Baja, Ester Muñoz, había anunciado ya el voto favorable de su formación. "El PP y Vox tienen que entenderse", dijo y el 'sí' a la proposición de ley de los de Abascal era un gesto de buena confianza. Sin embargo, aún era necesario el visto bueno de Junts -más coincidente con PP y Vox en las votaciones- o del PNV para superar el examen e iniciar el recorrido parlamentario.

Poco ha durado esa aritmética en potencia. "Ni burka ni Vox", han sido las cuatro palabras que escogían los posconvergentes para dejar claro que están a favor de prohibir el uso del burka y del niqab por las mujeres, pero que no lo harían apoyando la proposición de ley de Vox. En su lugar, los de Carles Puigdemont han presentado su propia iniciativa, una que sí cumple con los "filtros europeos", según ha defendido la portavoz posconvergente, Miriam Nogueras. Además, su texto incluye "la delegación en Catalunya de las competencias estatales en materia de seguridad e identificación de personas".

Apenas unos minutos después, ha sido el PNV quien se ha sumado al debate. A través de una nota de prensa, la formación jeltzale pedía la creación de una subcomisión de estudio sobre "el uso de prendas que cubran totalmente el rostro en espacios públicos, como el velo integral femenino, y sus consecuencias". El objetivo, han sostenido, es abordar la cuestión desde un enfoque "sereno y no xenófobo".

El debate

Con todas las cartas sobre la mesa, y la derrota de Vox ya clara, el debate en el pleno del Congreso ha servido para dejar claras las líneas argumentales. Empezando por todas las formaciones de izquierdas, que han cargado contra el "racismo" que desprende la iniciativa ultra. Unas críticas que han llegado después de que Blanca Armario, diputada de Vox, apelara a la necesidad de acabar con "toda prensa que simbolice la sumisión de la mujer" y con el objetivo de "preservar la identidad como nación". "Nos llaman radicales por defender determinados límites, que no es intolerancia, sino cuidado de aquello que nos ha costado siglos construir", recalcaba.

Ha sido la propia Muñoz la encargada de defender también el 'sí' de su partido. Lejos del discurso de Vox, la portavoz popular ha puesto el acento en la defensa de la "libertad, igualdad y dignidad de todas las mujeres". Recordando en varios momentos las protestas en Irán contra el uso del velo, la portavoz popular ha enseñado una fotografía de varias mujeres llevando burka en una calle catalana: "Son mujeres en cárceles de tela". Así, ha defendido que su prohibición "no es contra una fe", sino "contra la invisibilidad forzada".

En esta línea, Muñoz ha recordado que en el verano de 2025 el Congreso Nacional del PP aprobó una ponencia donde se incluye que "ninguna tradición ni creencia puede justificar prácticas que invisibilizan u oprimen a la mujer". "El uso del burka o el niqab suponen una negación simbólica y práctica de su libertad y colisionan con principios superiores como la seguridad y el cumplimiento de la ley", recalca el documento. Tanto es así que el PP catalán impulsará una iniciativa en el Parlament para enviar al Congreso una proposición de ley que prohíba su uso.

Otra ley

Más difícil lo ha tenido Nogueras que, a la par que ha rechazado la ley, ha tenido que defender el objetivo de la misma. Para ello, la portavoz ha sostenido que la iniciativa de Vox "no pasa ni un filtro europeo" y que "nunca se podría aplicar". Los posconvergentes llevan bastante tiempo asegurando que es necesario poner en marcha una restricción al uso de estas prendas y Nogueras ha reivindicado así la proposición de ley que han registrado este martes y que se debatirán en los próximos meses.

La norma de Junts consta de un único artículo que prohíbe "la utilización en el espacio público de prendas o elementos que cubran total o sustancialmente el rostro e impidan o dificulten de forma relevante la identificación de la persona", el texto aclara que esto incluye "las prendas comúnmente conocidas como niqab o burka". Los posconvergentes, que no imponen ninguna sanción, remarcan que esta prohibición se aplica en "la vía pública" y en otros espacios como "medios de transporte, dependencias administrativas y equipamientos abiertos al público".

Solo se deja al margen de la norma aquellos casos en que se deba cubrir el rostro por "motivos de salud", de "prevención de riesgos laborales" o en aquellos casos en que se haga un "uso temporal y justificado" de elementos que cubran el rostro "en el marco de actividades deportivas, culturales, festivas o tradicionales". Y, por otro lado, incluye una disposición adicional que urge al Gobierno a formalizar la delegación de competencias en inmigración a la Generalitat e incluye que la administración catalana tendrá potestad para controlar las fronteras y "en materia de devolución de personas extranjeras". Cuando se debata, serán PP y Vox los que se opongan.

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