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REFUNDACIÓN IZQUIERDAS

Yolanda Díaz renuncia a liderar la nueva alianza de los partidos de Sumar y no será candidata en las próximas generales

La vicepresidenta segunda asegura que es "una decisión muy meditada" y comunicada a Pedro Sánchez, aunque se mantendrá en el Gobierno hasta entonces

El estreno de la nueva coalición de izquierdas deja atrás Sumar y siembra dudas sobre el papel de Yolanda Díaz

Yolanda Díaz anuncia que no será candidata en las próximas elecciones generales

Vídeo: Sara Fernández García / Foto: José Luis Roca

Después de meses sin desvelar sus planes de futuro, Yolanda Díaz anuncia que no será la candidata a las próximas generales de la nueva alianza de izquierdas recién sellada por IU, Más Madrid, Comuns y Moviento Sumar. La vicepresidenta segunda del Gobierno ha hecho pública esta decisión, que ya estaría tomada desde hace semanas, una vez que el nuevo proyecto ya ha echado a andar el pasado sábado, en un acto al que Díaz no asistió, en una decisión que algunos leyeron como una señal de que terminaría dando un paso al lado. Un paso que Díaz ha confirmado este miércoles.

La dirigente lo ha hecho público a través de un mensaje en redes sociales, donde informa de que anunció esta decisión a Pedro Sánchez. "Hoy quiero anunciaros que no seré candidata a las próximas elecciones generales de 2027. Es una decisión muy meditada y que he comunicado a mis seres queridos, al conjunto de mi espacio político y al presidente del Gobierno", defiende en un comunicado emitido en Bluesky. "Siempre tuve muchas reticencias ante la idea de ser candidata. La política es dura, especialmente para las mujeres, pero no me arrepiento de haber dado el paso. Miro atrás y estoy orgullosa de todo lo que hemos conseguido de forma colectiva y trabajando siempre para mejorar la vida de la gente", señala.

Yolanda Díaz también confirma que se mantendrá en el Gobierno como vicepresidenta: "Di el paso para encabezar Sumar en 2023 pensando en el enorme abrazo de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Dijimos entonces que sin Sumar no habría gobierno de coalición y logramos revalidar un gobierno que todas las encuestas daban por perdido", continúa. "Seguiré trabajando en el Gobierno para cumplir con ese mandato de las urnas y avanzar en todo lo que nos queda por hacer".

En su carta, la vicepresidenta argumenta su continuidad en el Ejecutivo apelando a la necesidad de "cuidar el Gobierno de coalición progresista", al que considera "la mejor herramienta que tenemos para seguir ganando derechos". Díaz se refiere también al debate abierto sobre la unidad de la izquierda, mencionando expresamente los dos actos que tuvieron lugar la semana pasada y reivindicando el espacio político que se creó para las generales de 2023, considerando que "el espacio que Sumar puso en pie sigue".

"Se abren de nuevo caminos para insuflar de vida e ilusión al espacio progresista", comienza. "Lo hemos visto el pasado día 18 de febrero, con el debate pertinente y ambicioso que ha abierto Gabriel Rufián y lo hemos visto el día 21 con la confirmación de que el espacio que Sumar puso en pie sigue con fuerza, vocación de mayorías y voluntad de acuerdo y avance social. Es el momento de ampliar la democracia y de llenarla de sentido y esperanza. Eso es lo que necesitamos. Es necesario que esa energía, de la que hoy vemos lo primeros destellos, crezca". Además, señala su voluntad de "dar espacio y tiempo para que lo que está naciendo corra con la fuerza que merece, y acompañarlo, cuidarlo, impulsarlo con toda mi energía y con la fuerza que me da la convicción".

Críticas al liderazgo de Díaz

El nuevo proyecto de izquierdas nació el sábado con dos grandes incógnitas, la marca y el liderazgo. El silencio de Díaz había abierto dentro de la coalición un debate sobre la sucesión en el espacio político, y uno de los grandes problemas era la falta de alternativas a la líder de Sumar. En ese debate, el ministro de Derechos Sociales Pablo Bustinduy era la figura a la que muchos miraban desde hace meses y que contaba con el apoyo de IU, Más Madrid, Comuns y amplios sectores de Movimiento Sumar. Sin embargo, hasta ahora el dirigente había rechazado en diferentes ocasiones esta propuesta, pese a las múltiples peticiones recibidas. La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, es otra de las figuras a las que algunos miran como posible candidata, aunque algunas figuras próximas apuntan a que habría renunciado a ocupar ese papel.

El papel de Díaz generaba dudas dentro del espacio político, donde sin embargo admitían que no había figuras claras que pudieran ocupar ese papel. La vicepresidenta ha sido muy cuestionado en esta legislatura por los propios partidos de Sumar, que han venido criticando el personalismo en la toma de decisiones. El episodio más grave de aquello, que algunos califican como "el pecado capital" de Díaz, fue la elaboración de las listas para las elecciones europeas de verano de 2024, cuando Díaz situó sin consultarlo con nadie a una desconocida, Estrella Galán, como cabeza de lista, y más tarde excluyó de los puestos de salida a IU, que por primera vez quedó sin representación en el Parlamento Europeo.

Un desenlace que provocó la ruptura entre Díaz e IU, que consideró aquello una "humillación", y que tras aquello renunció a participar en el nuevo partido, entonces en construcción. Después de aquella, Díaz dimitió como máxima responsable de la formación, Movimiento Sumar, pero se mantuvo en el Gobierno. Una dimisión a medias que era en realidad un intento de preservar su perfil institucional, para dejar la puerta abierta a continuar en el Gobierno.

Finalmente, Díaz ha optado por dar un paso al lado después de verse fuertemente cuestionada por el resto de formaciones. Uno de los actores más críticos con la vicepresidenta ha sido Izquierda Unida, que pidió abiertamente "renovar" el liderazgo de la nueva coalición y buscar "nuevas referencias". El método acordado por las cuatro formaciones de la nueva alianza de izquierdas es el de buscar un consenso a la hora de elegir a una persona. En el caso de que no lo hubiera, como no parecía que lo hubiera con Díaz, la nueva coalición debía enfrentarse a un proceso de primarias. El paso al lado de Díaz facilita la búsqueda ahora de alternativas que sí puedan convencer en la coalición. Aunque el problema en estos momentos está en la falta de banquillo.

"Un gesto de generosidad"

Las reacciones no han dejado de sucederse a lo largo del día, empezando por el líder de IU, Antonio Maíllo, uno de los principales opositores a que Díaz revalidara. "Es un gesto de generosidad, sin lugar a dudas", ha considerado en declaraciones a la prensa. El dirigente andaluz ha señalado que el paso al lado "sigue la línea de coherencia" de la vicepresidenta, y ha celebrado la "magnífica noticia" de que continúe al frente del Ministerio de Trabajo, al considerar que es "la mejor" titular de esta cartera. "Las cosas van bien", ha señalado, antes de añadir que el anuncio no lo tenían "planificado" pero que responde a "una suerte de sentido común que se está instalando en la izquierda transformadora".

Fuentes de los Comuns emplazan a “cuidar” el gobierno de coalición y a garantizar su estabilidad pese al anuncio de Díaz, a quien definen como la “mejor ministra de Trabajo de la historia de la democracia”, una manera de defender que debe continuar siendo vicepresidenta del Gobierno aunque no sea la candidata en las próximas generales. En paralelo, reafirman que hay que continuar avanzando para tejer “alianzas amplias” para presentarse a las elecciones a partir de la nueva coalición presentada la semana pasada y que consideran que debería “ampliarse”.

Carta íntegra de Yolanda Díaz

Queridas amigas y queridos amigos.

Quiero trasladaros una decisión importante. Estamos en un momento de excepcionalidad democrática y cambios profundos en todo el mundo. En este tiempo, el Gobierno de España está siendo una inspiración, un ejemplo de que es posible hacer las cosas de otra manera.

En los últimos años en el Gobierno hemos conseguido cosas que cuando empecé mi actividad como ministra parecían imposibles. Hemos alcanzado una tasa de paro por debajo del 10%, con récord de personas ocupadas y con enormes tasas de contratación indefinida. El mercado de trabajo ha cambiado en nuestro país y es gracias a lo que hemos conseguido desde el Gobierno y desde el Ministerio de Trabajo y Economía Social. Hemos subido el salario mínimo un 66% hasta los 1221 euros con justicia fiscal, hemos protegido al tejido productivo con los ERTE, y la recuperación de la capacidad adquisitiva de los trabajadores ha impulsado la economía.

En un momento en que los derechos de las mujeres y de las personas LGTBIQ+ son amenazados y cuestionados, nuestro país ha seguido avanzando de la mano del feminismo. Hemos reconocido por primera vez los derechos de las trabajadoras del hogar, legislamos por primera vez los derechos laborales de las personas LGTBIQ+, hemos aumentado los permisos por nacimiento y cuidado a 22 semanas (32 en las familias monomarentales) y hemos conseguido que haya más de 10 millones de mujeres trabajadoras y reduciendo, además, la brecha de género un 21%.

La pobreza juvenil ha pasado del 28,3% al 20,9%. Hoy hay casi un millón de personas menos en precariedad laboral. La desigualdad se ha reducido también a mínimos de la serie histórica. Y todo esto mientras España crece al 2,8%, el doble que la media europea. En los próximos meses ese trabajo seguirá dando pasos y construyendo derechos. Con el Estatuto de las personas becarias o con el control horario. Queda mucho por hacer. Estas mismas semanas, en medio de un gigantesco avance de las políticas del odio en todo el mundo, anunciábamos la regularización de medio millón de personas migrantes que viven en nuestro país. Mientras Trump deporta migrantes, España es un país de acogida que las y los regulariza.

Lo hemos hecho con humildad, con trabajo y con un enorme esfuerzo. Hemos conseguido lo que nos decían que era imposible conseguir. Cuando empecé mi desempeño como ministra lo hice con un objetivo en la cabeza, con un horizonte claro: servir a las trabajadoras y los trabajadores de mi país. Cada vez que he sentido esa fuerza desfallecer, cada momento de duda, cada conflicto, ha sido la brújula de los trabajadores y las trabajadoras la que me ha indicado el camino.

Siempre tuve muchas reticencias ante la idea de ser candidata. La política es dura, especialmente para las mujeres, pero no me arrepiento de haber dado el paso. Miro atrás y estoy orgullosa de todo lo que hemos conseguido de forma colectiva y trabajando siempre para mejorar la vida de la gente..

Voy a seguir haciéndolo, pero hoy quiero anunciaros que no seré candidata a las próximas elecciones generales de 2027. Es una decisión muy meditada y que he comunicado a mis seres queridos, al conjunto de mi espacio político y al presidente del Gobierno.

Di el paso para encabezar Sumar en 2023 pensando en el enorme abrazo de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Dijimos entonces que sin Sumar no habría gobierno de coalición y logramos revalidar un gobierno que todas las encuestas daban por perdido. Estos días pienso todo el rato que esa fuerza, ese abrazo y ese encuentro es lo que toca construir y defender. Seguiré trabajando en el Gobierno para cumplir con ese mandato de las urnas y avanzar en todo lo que nos queda por hacer.

Mientras en el Gobierno seguiremos haciendo nuestro trabajo, se abren de nuevo caminos para insuflar de vida e ilusión al espacio progresista. Lo hemos visto el pasado día 18 de febrero, con el debate pertinente y ambicioso que ha abierto Gabriel Rufián y lo hemos visto el día 21 con la confirmación de que el espacio que Sumar puso en pie sigue con fuerza, vocación de mayorías y voluntad de acuerdo y avance social. Es el momento de ampliar la democracia y de llenarla de sentido y esperanza. Eso es lo que necesitamos. Es necesario que esa energía, de la que hoy vemos lo primeros destellos, crezca.

Quiero también dar espacio y tiempo para que lo que está naciendo corra con la fuerza que merece, y acompañarlo, cuidarlo, impulsarlo con toda mi energía y con la fuerza que me da la convicción. Y quiero cuidar también el Gobierno de coalición progresista, porque es cuidar la mejor herramienta que tenemos para seguir ganando derechos.

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