Tensiones con EEUU
La guerra de Irán agranda la brecha en política exterior entre Sánchez y Feijóo
Los dos principales partidos llevan sus posiciones ante la vertiginosa coyuntura internacional al terreno de la batalla doméstica
La respuesta al órdago de Trump marca una división con acusaciones cruzadas de “vasallaje” e “irresponsabilidad”

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo (d), durante su última reunión celebrada en marzo de 2025. / José Luis Roca / EPC
El “genocidio” en Gaza y el reconocimiento del Estado de Palestina, el envío de tropas de paz a Ucrania todavía no abordado, el aumento de gasto en defensa en línea con el consenso de la OTAN, la intervención de EEUU en Venezuela y ahora el ataque israeloestadounidense contra Irán. Las diferencias en política exterior entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo forman parte del choque doméstico entre Gobierno y oposición, pero la brecha se ha agrandado ante las tensiones diplomáticas con EEUU por las críticas a su ataque, con amenazas directas de Donald Trump por impedir el uso de las bases de Rota y Morón. Mientras en el Ejecutivo reafirman su posición por “coherencia” en defensa del derecho internacional, Feijóo ha cuestionado el “no a la guerra” de Sánchez al considerar que convierte a España en un socio poco fiable para sus aliados.
"Le pido a los socios europeos, y a la administración norteamericana, que no confunda el Gobierno en precario que tiene actualmente la nación española con el conjunto de los cincuenta millones de ciudadanos que vivimos en España", se desmarcaba Feijóo este miércoles. “España ha de situarse junto a sus aliados. Porque si no lo hacemos, lo que ocurre es que nos quedamos sin marco operativo", reprendía durante un desayuno informativo en respuesta a la declaración institucional de Sánchez en La Moncloa y después de que Trump plantease un “embargo” a España.
En el Ejecutivo acusan a los populares de querer “darle carta blanca a la administración de EEUU para que haga lo que crea conveniente sin contar con las autoridades españolas ni con la Comisión Europea”. Frente a estas posiciones y el órdago de Trump, la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, se encargaba de subir el tono contrastando que “no vamos a ser vasallos de nadie, no nos vamos a dejar amenazar, vamos a defender nuestros valores”. La reflexión que lanzan los socialistas es que se debe diferenciar entre ser aliado o ser vasallo, pues lo primero permite soberanía y “poder decir que no”.
En el Gobierno tratan además de situar a Feijóo como heredero del ‘partido de la guerra’ al comparar la guerra de Irán con la de Irak en 2003. Primero fue Sánchez quien recordó que “hace 23 años, otra administración estadounidense nos arrastró a una guerra en Oriente Medio" para señalar que sus consecuencias produjeron el efecto contrario al esperado, con un "aumento drástico" del terrorismo y el coste de la vida. "El regalo del trío de las Azores", dijo en referencia a George Bush, Tony Blair y José María Aznar, fue un "mundo más inseguro y una vida peor".
Más explícita fue su 'número dos' en el Gobierno y en Ferraz, al situar al líder de la oposición detrás del “PP que nos llevó a la guerra con la excusa de armas de destrucción masiva que nunca se encontraron”. El lema del “no a la guerra” en contraposición a la participación de España en la guerra de Irak durante el segundo mandato de José María Aznar.
Alejados en el enfoque sobre política exterior, como ha quedado patente a lo largo de esta legislatura y pese a la vertiginosa coyuntura internacional, la guerra de Irán se ha convertido en un asunto más de la polarización entre Sánchez y Feijóo. Lejos de modular sus posiciones, como reclama Feijóo por “responsabilidad”, Sánchez sigue liderando las posiciones más críticas con Trump en la UE.
El telón de fondo de la UE
En el Ejecutivo se refugian en la defensa expresada por parte de la UE a España ante las amenazas directas de Trump para cuestionar que el PP no esté “también del lado de la Comisión” y, por tanto, “del lado del Gobierno”. En esta línea, el jefe del Ejecutivo ha agradecido las llamadas de solidaridad de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, el presidente de la república francesa, Emmanuel Macron, "y otros aliados europeos".
Feijóo ha contestado al ‘no a la guerra’ de Sánchez que "antes del derecho internacional están los derechos humanos, y en Irán no se protegen los derechos humanos”. Un argumento que cuestionan desde el Ejecutivo. Además de insistir en que siempre han denunciado al régimen iraní, llaman la atención que la falta de respeto a los derechos humanos “no puede ser justificación para romper el derecho internacional”.
El propio Sánchez, en clara alusión a la contraargumentación de Feijóo, afeó que se plantee “como si fuera contradictorio defender el derecho internacional y los derechos humanos”. La defensa de esto último, señaló durante su intervención en el acto institucional del 8M, “es un elemento central de derecho internacional". Anteponer el uno al otro, abundó el jefe del Ejecutivo, “es como decir que puede haber brújula sin un norte”.
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