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Juicio a Ábalos, Koldo y Aldama

El hermano de Koldo reconoce haber acudido a la sede del PSOE a por el efectivo de los gastos adelantados por su hermano y admite "favores" a Aldama

El hijo de Ábalos niega "ser custodio de nada ni de nadie" y asegura que prestó su propio dinero a su padre

Joseba García vincula la entrega de dinero a Jésica Rodríguez y la recogida de efectivo en Dominicana con el comisionista

Juicio a Ábalos, Koldo y Aldama, hoy en directo | Declaraciones en el Tribunal Supremo y última hora del caso mascarillas

Aldama, Víctor Abalos y Jéssica Rodríguez llegan al Tribunal Supremo

Europa Press

Madrid

El primer testigo en comparecer en el juicio que se celebra en el Tribunal Supremo al exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el comisionista Víctor de Aldama fue el hijo mayor el expolítico socialista, Víctor Ábalos, quien ha asegurado que el dinero que proporcionó a su padre siempre fue suyo, obtenido gracias a su labor de intermediación para empresas colombianas. "No soy custodio de nada ni de nadie", ha afirmado. Una versión exculpatoria que ha continuado con el testimonio del hermano de Koldo, Joseba García, quien a preguntas de su defensa, ha asegurado que recogió dinero en efectivo en la sede del PSOE por los gastos adelantados por el exasesor a la vez que atribuyó a "favores" al comisionista Víctor de Aldama los pagos que realizó a Jésica Rodríguez, pareja del exministro entre octubre de 2018 a noviembre de 2019.

Durante su comparecencia el presidente del tribunal, Andrés Martínez-Arrieta, ha tenido que recordar a la acusación popular, cuya dirección letrada ejerce el PP, que Víctor Ábalos venía en declarar en relación no con sus cuentas ni sus negocios, sino los de su padre. Aun así, Víctor Ábalos ha tenido que señalar que su actividad empresarial se centra en Colombia y que no dispone de ningún teléfono encriptado ni usaba clave alguna con Koldo García, puesto que cuando decía "café" se refería a "café colombiano, que como a otras muchas personas, le gusta mucho" y le traía desde allí.

Según Víctor Ábalos, cuando su padre se divorció, su situación cambió y tuvo que prestarle dinero, que procedía de su actividad empresarial, no de su padre, aunque de hecho le obligó a pedir un préstamo. También ha negado cualquier pago a Koldo García, aunque ha admitido que intentó contratar por 1.500 a Patricia Úriz, entonces esposa de Koldo García, cuando este y su padre abandonaron el ministerio.

Silencio ante el fiscal

A continuación ha comparecido el empresario Ignacio Díaz Tapia, socio de Aldama, quien solo ha contestado al fiscal para admitir que realizó unas pruebas médicas en el Ministerio de Transportes. Joseba García, por su parte, ha respondido a todas las preguntas del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, con un "no voy a contestar a nada por consejo de mi abogada", Leticia de la Hoz, letrada que comparte con su hermano Koldo y su expareja, Patricia Úriz. La razón es que está imputado en la parte de la causa que se investiga en la Audiencia Nacional.

El discurso solo cambió cuando le llegó el turno a la defensa y le preguntó por el sobre que Koldo García le entregó para que le diera a José Luis Ábalos, episodio con el que el exministro argumenta que fue investigado sin el preceptivo suplicatorio del Congreso. Joseba García ha señalado que le pararon en un control de carretera y le condujeron a la parte trasera del furgón, lo que le impedía ver la parte de atrás del coche, donde estaba el sobre, que había advertido a los agentes que estaba dirigido al ministro. Al volver comprobó que estaba abierto.

Partes "de máster"

En cualquier caso, ha sido con su propia abogada con quien Joseba García ha ofrecido sus explicaciones principales. Ha asegurado que conoció a Jésica Rodríguez, una vez que esta comenzó a trabajar en Ineco, pero nunca fue su jefe. Sí ha reconocido que le llamó para que la ayudara a rellenar los partes de Ineco, "que, la verdad, para rellenarlos hay que hacer un máster", ha bromeado. Ha admitido que tuvo una muy buena relación con ella, como compañeros de trabajo. Por eso le hacía favores personales, como la entrega de dinero de parte de Víctor de Aldama.

Con él, ha dicho, se reunió unas ocho veces en relación con la compra de un coche, "la peor" que ha hecho en su vida por los arreglos tuvo que realizarle. No obstante, también ha señalado que pagó un par de mensualidades del piso que Jésica Rodríguez, de la que él sabía que podría tener "algo" con Ábalos, porque se lo pidió su hermano Koldo, pero ha dado todas las vueltas que ha podido para no llegar a verbalizar que era pareja del exministro.

El hijo de Ábalos: "No soy custodio de nada. No soy testaferro de nadie "

PI STUDIO | FOTO: JOSÉ LUIS ROCA

Pitayas y puros

El hermano de Koldo dice que no fue a Punta Cana a por mordidas, sino a por pitayas

PI STUDIO

Por otro lado, el hermano de Koldo ha reconocido dos viajes a la República Dominicana. "Uno es muy personal, para conocer a la persona que aún es mi pareja" y por un negocio de pitaya y hojas de tabaco y puros, si bien esto último "no cuajó". Ya tenía ese viaje previsto cuando Aldama le pidió recoger un sobre en Punta Cana. Según los investigadores, ese encargo está relacionado con la obtención de efectivo del entorno de Aldama para pagar las mordidas.

Sobre el crecimiento de su patrimonio, Joseba García ha rechazado que pueda tener un origen irregular y ha asegurado que procede de su sueldo -más de 70.000 euros al año-, la venta de coches, moto, una vivienda, la liquidación del divorcio, una indemnización por despido y que todo lo que se refleja en sus declaraciones de la renta, en las que consta "hasta el último duro". También admitió que pagó gastos de Ábalos por orden de su hermano y ha admitido haber acudido a la sede del PSOE en Ferraz para recoger cantidades en metálico por los adelantados por su hermano.

En la vista que ha comenzado este martes, el Tribunal Supremo juzga delitos de cohecho, pertenencia a organización criminal, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias en relación con un 'pelotazo' que los investigadores han cifrado en 16 millones de euros en contratos de compra de mascarillas para varias administraciones públicas y la obtención de dádivas, que incluyen el disfrute de inmuebles en la capital y en La Alcaidesa (Cádiz), así como el "enchufe" de parejas del exministro en empresas públicas.

Ábalos se enfrenta a una petición de condena de 24 años de cárcel por parte de la Fiscalía Anticorrupción, mientras que para Koldo pide 19 años y medio y 7 para Aldama, dada su colaboración con la justicia.

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