Cumbre en Barcelona
Sánchez y Lula exhiben su alianza anti-Trump con la firma de 15 acuerdos: "Cuando se dan retrocesos en democracia, aparece el fascismo"
El presidente de Brasil se suma al 'no' a la guerra y celebra desde Catalunya el crecimiento del "rebaño progresista" mundial frente a la "ola reaccionaria"

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el presidente de Brasil, Lula da Silva, este viernes en Barcelona / MANU MITRU
Sara González
"La ola reaccionaria ataca a nuestras democracias". Con este 'leitmotiv' compartido, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, han solemnizado el eje anti-Trump que pretenden encabezar a escala mundial. Lo han hecho desde Catalunya, principal bastión socialista en estos momentos en España, donde las palabras contundentes y elocuentes contra "los autoritarismos y la desinformación" se han traducido en 15 acuerdos entre los dos países. El riesgo de no librar esta batalla contra el "retroceso de las democracias", han advertido, es que de nuevo se abra paso el "fascismo", motivo por el Lula ha hecho también suyo el 'no' a la guerra que Sánchez ha incorporado en la centralidad de su discurso ante la derecha y la extrema derecha.
Donde unos abren heridas, nosotros queremos cerrarlas, curarlas
El encuentro ha sido calificado de "histórico" por ser el primero de este calibre, además de reivindicarlo como una apuesta por la cooperación entre la Unión Europea y América Latina que es antagónica a la de la "confrontación y la guerra". Se trata, ha defendido el presidente del Gobierno, de apostar por la "unidad" en un mundo cada vez más fragmentado que se ha visto de nuevo obligado a clamar a favor de la paz y de la defensa de los derechos humanos para ofrecer un horizonte de "esperanza" donde ahora hay desasosiego. "Donde unos abren heridas, nosotros queremos cerrarlas, curarlas", ha dicho Sánchez. "Entiendo cuando dices 'no' a la guerra. En 2003 yo ya dije 'no' a la guerra también en Irak", ha respondido el líder brasileño, de 80 años.

Cumbre bilateral España-Brasil: Pedro Sánchez recibe a Lula en el palacio de Pedralbes. / MANU MITRU
Cruzada contra las redes sociales
Hacer frente a la ola reaccionaria regulando las redes sociales, la reforma del sistema multilateral y hacer frente a las desigualdades mediante un impuesto a los milmillonarios son tres de los objetivos compartidos que han dejado claro que estarán en el centro del debate del encuentro progresista de líderes mundiales que acoge también Barcelona este fin de semana. "El rebaño progresista está creciendo", ha presumido un Lula, que ha invitado también a reflexionar sobre "en qué se ha equivocado la democracia" para que los extremismos estén al alza. "¿Por qué los ciudadanos votan eso? Quiero saber dónde fallamos", ha reconocido para después lamentar que organizaciones como Naciones Unidas están "debilitadas" para ejercer de árbitros en un momento en que se están limitando derechos "ganados con sangre y sudor".
¿Por qué los ciudadanos votan eso? Quiero saber dónde fallamos los demócratas
Tanto Sánchez, que afrontará elecciones el año que viene, como Lula, que en octubre será la octava vez que se somete a las urnas, han señalado como uno de los causantes de esta deriva las redes sociales "sin reglas" plagadas de "bulos y mensajes violentos" para condicionar el voto de los ciudadanos. "No es posible tratar como libertad de expresión la industria de la mentira, de la transmisión de odio y de la violencia verbal", ha espetado el presidente brasileño, que ha reivindicado, junto a Sánchez, la necesidad de intervenir con regulación para defender las soberanías de los estados y poner coto al acceso de los jóvenes a las redes y a la proliferación de las apuestas on-line.
La oportunidad con las tierras raras
Entre los 15 acuerdos firmados por los 20 ministros presentes -10 de cada país-, hay estrategias compartidas para promover la igualdad racial y la lucha contra la intolerancia y la violencia de género, así como de cooperación en el ámbito de la ciencia, la cultura y las pymes. Los dos líderes han destacado, especialmente, la firma del acuerdo por las tierras raras y minerales críticos como vía para trabajar por la "autonomía estratégica". Lula ha dejado claro que Brasil no puede "tirar a la basura la oportunidad" de sacar beneficio económico de su riqueza natural como le sucedió con el oro, la plata, el hierro o la madera y ha tendido la mano a alianzas, pero dejando claro que ningún otro país va a ser el dueño de esas materias. Y ambos han celebrado también el tratado del Mercosur, que empezará a aplicarse provisionalmente el 1 de mayo.
La cumbre de Sánchez y Lula celebrada en el Palau de Pedralbes, cuyos jardines han sido engalanados con geranios rojos, es la antesala de la IV Reunión por la Democracia y la Global Progressive Mobilisation. En la que es la segunda sede oficial de la Generalitat, ambos dirigentes han sido recibidos con honores militares por parte del Ejército de Tierra y también por el president Salvador Illa, que ha ejercido de anfitrión y que considera que la triple cita en Barcelona de este fin de semana sitúa Catalunya, principal bastión socialista en estos momentos en España, como un actor que gana peso en la esfera europea e internacional.
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