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Informe de Seguridad Nacional

Más de 600 narcolanchas navegan por el Estrecho: el Gobierno constata un mayor uso de submarinos por parte de los traficantes

El Departamento de Seguridad Nacional alerta de que la "seguridad marítima se encuentra ante amenazas crecientes"

Una patrullera de la Guardia Civil persigue a una narcolancha en aguas de Andalucía.

Una patrullera de la Guardia Civil persigue a una narcolancha en aguas de Andalucía. / GUARDIA CIVIL

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Domingo Díaz

El narcotráfico es un problema para Andalucía y está marcando el final de campaña electoral del 17-M. La muerte de dos agentes de la Guardia Civil mientras perseguían a una narcolancha el pasado viernes ha sacudido la semana previa a las elecciones. Juanma Moreno, durante el funeral de los miembros de las FCSE, aseguró que "esta batalla contra el narcotrafico la vamos a ganar". Sin embargo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, fue abucheado durante la jura de los nuevos miembros de la Benemérita el pasado sábado. Ahora, un informe del Ejecutivo nacional alerta de nuevo de cómo el narco compromete la "seguridad marítima" en el Atlántico.

El Departamento de Seguridad Nacional del Gabinete de Presidente del Gobierno de España ha expuesto el Informe Anual de Seguridad Nacional de 2025, aprobado el pasado 21 de abril. El mismo detalla, en su apartado de tráficos ilícitos por vía marítima, que la seguridad en el mar se encuentra "ante amenazas crecientes". El texto alerta citando datos del Covam (Centro de Operaciones y Vigilancia de Acción Marítima de la Armada) de que hay "más de 600 embarcaciones tipo go-fast", conocidas popularmente como narcolanchas, principalmente en el Estrecho de Gibraltar y alerta del incremento de submarinos que transportan drogas por el Atlántico hasta Andalucía para introduciarla por la Península.

Las gomas también operan en el arco de Canarias-Atlántico. El informe advierte de que "algunos grupos organizados podrían estar utilizando las rutas y medios originalmente diseñados para el tráfico de drogas para realizar actividades vinculadas a la inmigración ilegal, diversificando de esta manera su actividad delictiva".

Este texto también avisa de la utilización de submarinos por parte de los narcotraficantes. "A lo largo del 2025 se ha constatado el incremento de informes internacionales sobre embarcaciones semi-sumergibles para el transporte transoceánico de grandes volúmenes de drogas, con rutas no tradicionales que eluden sistemas de vigilancia estándar, así como el incremento de embarcaciones semirrígidas de alta velocidad (RHIB) transportando cocaína en la zona central de Atlántico Norte. Estas embarcaciones navegan sin luces y a altas velocidades, lo cual supone un gran peligro a la navegación y a la seguridad marítima".

Cabe recordar que la pasada semana murieron dos Guardias Civiles a 80 millas de la costa de Huelva siguiendo a una de estas embarcaciones. Las navieras de los agentes del Servicio Marítimo tuvieron un accidente entre ellas.

El Departamento de Seguridad Nacional cree además que la seguridad marítima se encuentra "ante amenazas crecientes". Entre ellas, se citan las nuevas modalidades delictivas creadas "con el fin de prestar apoyo logístico a los narcotraficantes", citando específicamente el petaqueo.

Las embarcaciones utilizadas por los narcotraficantes comprometen la seguridad en alta mar. Concretamente, el informe alerta de que las alteraciones requeridas por estas embarcaciones "incrementan el riesgo de accidentes y de contaminación marítima".

La corrupción es un multiplicador delictivo

"La Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado y la Delincuencia Grave 2025 considera que uno de los puntos clave en esta amenaza del narcotráfico está en puertos y aeropuertos, señalando factores como la corrupción como multiplicador delictivo, enfoque que resulta crucial en el comercio marítimo que canaliza cerca del 90% del comercio mundial", recoge el informe.

La utlización de la vía marítima convierte a los puertos en "hubs logísticos clave para las organizaciones criminales y, en consecuencia, la infiltración portuaria por parte de estas redes representa una de las mayores amenazas para la economía legal y la seguridad nacional".

"Asimismo, debe contemplarse el riesgo de utilización de la vía marítima, tanto para el transporte ilícito de materiales, productos o tecnologías vinculados a la proliferación de armas de destrucción masiva, como para la elusión de regímenes internacionales de sanciones", destaca el informe. "El carácter global del comercio marítimo, la complejidad de las cadenas logísticas, el recurso a pabellones de conveniencia, las transferencias buque a buque, la manipulación de sistemas de identificación automática (AIS) o el empleo de estructuras societarias opacas —como se ha evidenciado en relación con la denominada flota fantasma vinculada a la Federación Rusa— pueden dificultar la trazabilidad de los cargamentos y la identificación de los beneficiarios finales. Estos riesgos tienen especial importancia en España, debido a su posición geoestratégica y al papel de sus puertos como nodos esenciales del comercio internacional".

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