Futuro, sabor y sostenibilidad son los valores que han transmitido desde el municipio en Fitur 2026
A pocos minutos de València, allí donde la huerta se encuentra con el Mediterráneo, El Puig de Santa Maria se presenta como algo más que una joya monumental: es un destino vivo, auténtico y en constante evolución. En este 2026, el municipio acude a Fitur con un mensaje claro para el visitante: El Puig es tradición, pero también es futuro, sabor y sostenibilidad.
Si hay un motivo para regresar siempre a El Puig, es su gastronomía. Bajo el impulso del Club de Producto Gastronómico, el municipio ha apostado decididamente por una cocina mediterránea saludable, basada en el producto de proximidad y el respeto al territorio. No se trata solo de comer, sino de saborear el paisaje.
Esta filosofía cobra forma en las próximas Jornadas Gastronómicas (del 18 de febrero al 8 de marzo), dedicadas este año a uno de los productos estrella del invierno: la alcachofa. Restaurantes de referencia como Ca Morera, Huerto de Santa María, Alhacena, Arrocería Noray o L’Agnolotto elaborarán menús donde la tradición culinaria dialoga con la creatividad contemporánea.
La apuesta va más allá de la restauración. Con iniciativas como Top Chef Junior, El Puig acerca a las familias y a los más pequeños los valores de una alimentación consciente, saludable y sostenible, reforzando la idea de que saber comer es también saber cuidar el entorno.
Un escenario de película para el «sí, quiero»
El Puig también enamora. Por eso se consolida como uno de los mejores destinos para celebraciones y eventos especiales.
A través de la campaña «Sí quiero en El Puig», integrada en su Plan de Sostenibilidad Turística en Destino financiado por la Unión Europea con fondos EU Next Generation, el municipio pone en valor enclaves únicos: desde el imponente Real Monasterio hasta espacios singulares preparados para convertir cada celebración en un recuerdo inolvidable.

Cultura accesible y turismo de calidad
Todo ello sin perder de vista su esencia histórica. El ayuntamiento mantiene su política de puertas abiertas con visitas guiadas al patrimonio por un precio simbólico de un euro, una invitación a descubrir la huella de Jaume I, la leyenda de la Virgen y un legado arquitectónico que ha marcado siglos de historia valenciana.
Ya sea para disfrutar de un arròs amb fesols i naps cocinado con maestría, para pasear entre historia y huerta o para celebrar los grandes momentos de la vida, El Puig de Santa Maria espera al visitante con los brazos abiertos. Un destino cercano, auténtico y, hoy más que nunca, comprometido con un turismo sostenible y de calidad.

