Las Vías Ferratas de Bolón, entre las mejores de España, y las jornadas gastronómicas ‘Sabor a Elda’ forman parte de un completo abanico de propuestas culturales, comerciales y de ocio
En el interior de la provincia de Alicante, Elda se consolida como un destino que sorprende por su capacidad para unir aventura, paisaje y gastronomía en propuestas auténticas y de gran atractivo turístico. Entre sus experiencias más destacadas, dos iniciativas reflejan a la perfección el carácter activo y acogedor de la ciudad: las Vías Ferratas de Bolón y las jornadas gastronómicas ‘Sabor a Elda’.
Para los amantes del turismo activo, las Vías Ferratas de Bolón representan una oportunidad única de descubrir la montaña eldense desde una perspectiva diferente. Ubicadas en el paraje del monte Bolón, estas rutas verticales permiten ascender por la roca de forma segura, combinando emoción y accesibilidad. Su diseño, variedad de recorridos y cuidada integración en el entorno natural las han convertido en una de las mejores vías ferratas del país, atrayendo a aficionados a la escalada y al montañismo de toda España.
Con itinerarios de distinta dificultad, son aptas tanto para quienes se inician como para usuarios experimentados, y ofrecen vistas privilegiadas del valle del Vinalopó. Además, su cercanía al casco urbano facilita incorporarlas a una escapada de fin de semana o a una visita más amplia por la ciudad.

Tras la adrenalina, Elda invita a sentarse a la mesa con Sabor a Elda, unas jornadas gastronómicas que se celebrarán del 5 al 15 de marzo y que rinden homenaje a la cocina local y al talento de la restauración eldense.
Durante estos días, bares y restaurantes presentan menús y propuestas especiales elaboradas con productos de proximidad, reinterpretando recetas tradicionales y apostando por la creatividad culinaria. Es una oportunidad ideal para descubrir la riqueza de la cocina mediterránea de interior y conocer la ciudad a través de sus sabores.
Estas experiencias se complementan con otras propuestas turísticas que enriquecen la visita: un recorrido por el patrimonio histórico, presidido por el emblemático Castillo-Palacio de Elda; la visita a enclaves vinculados a la memoria de la República; o una ruta relacionada con la industria del calzado, con el Museo del Calzado como epicentro.
A ello se suma una destacada oferta comercial, festera, cultural y de ocio, que refuerza la identidad de la ciudad y consolida a Elda como un atractivo destino turístico de interior en la Comunidad Valenciana.

