Las fiestas de la Comunitat Valenciana son arte, tradición, cultura, música, pólvora y ‘germanor’

Hay mil formas de descubrir la Comunitat Valenciana: por su naturaleza, playas y montañas, su patrimonio, su gente, su gastronomía… Pero para vivir de verdad el territorio, hay que sumergirse de lleno en alguna de sus fiestas: las Fallas, los Moros y Cristianos, la Magdalena o las Hogueras son arte, tradición, cultura, música, pólvora y germanor. Un fiel reflejo de la historia y la singularidad de los valencianos y las valencianas que se transmite de generación en generación.
Participar en estos festejos es una experiencia única. Por ello, miles y miles de personas optan por visitar la Comunitat Valenciana coincidiendo con alguna de las citas marcadas en su rico calendario festivo. Hay quien, incluso, repite año tras año. El interés turístico y el valor histórico y cultural son tan grandes que muchas han sido reconocidas por distintas instituciones a nivel nacional e internacional. Este año, de hecho, estamos de aniversario. En 2026, se cumplen 25 años desde el Misteri d’Elx fuera proclamado como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco y 10 años desde que las Fallas de València fueran declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, también por la Unesco.
¿Quieres conocer esa Comunitat Valenciana que se reúne y sale a la calle para celebrar? A continuación, hacemos un recorrido por las fiestas más destacadas en todo el territorio y que merecen la pena experimentar al menos una vez en la vida.
Las Fallas
Hace ya una década quelas Fallas de València son Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (2016). No es de extrañar, por tanto, que sean actualmente uno de los mayores exponentes de la tradición y cultura valenciana en el resto del mundo, atrayendo a millones de visitantes nacionales e internacionales.
Se cree que su origen viene de la tradición de sacar a la calle los trastos viejos y quemarlos en la víspera del día de Sant Josep, el 19 de marzo. Hoy en día, estos enseres han derivado en imponentes monumentos, las famosas fallas, que a través de sus ninots representan todo tipo de historias, pasajes inventados, costumbres, acontecimientos o figuras destacadas… Verdaderas obras de arte llenas de belleza y sátira que, junto al fuego y a la indumentaria tradicional de los falleros y falleras, transforman la ciudad de València.
Aunque el ciclo fallero se prolonga durante meses, el acto que marca el inicio oficial de las fiestas josefinas es la Crida desde las Torres de Serranos, el último fin de semana de febrero. Desde esa fecha, las mascletaes, las bandas de música y el olor a pólvora y churros con chocolate invaden toda la ciudad. Los días 14 y 15 de marzo tiene lugar plantà, cuando los 120.000 falleros y falleras y las casi 400 comisiones sacan sus monumentos a la calle. Los días 17 y 18 es la Ofrenda a la Mare de Déu, con la entrega de ramos a la Virgen, que culmina con la Nit del Foc y su espectacular castillo de fuegos artificiales. Las Fallas se despiden el 19 de marzo con la cremà de los monumentos.
El Misteri d’Elx
La Comunitat Valenciana también conmemora este 2026 que ya hace un cuarto de siglo que la Unesco declaró el Misteri d’Elx como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad (2001). En adición a este distintivo, en 2008, fue incorporada a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Sin duda, es una de las joyas de la tradición valenciana, en la que rebosan el teatro, la historia y la devoción. Durante dos jornadas, la Vespra (14 de agosto) y la Festa (15 de agosto) se representa esta obra cantada de origen medieval sobre la muerte, la asunción y la coronación de la Virgen en la Basílica de Santa María de Elx y por las calles de la ciudad.
Los momentos más impactantes y singulares son los que tienen lugar desde lo alto de la cúpula de la iglesia, cubierta con una gran lona que emula el cielo. Desde allí descienden tres aparatos aéreos: la granada o núvol, que se abre en ocho alas para descubrir a un ángel, interpretado por un niño cantor, que sostiene una palma dorada; la recèlica o araceli, con forma de retablo, desde la que bajan el Ángel Mayor y cuatro ángeles; y la coronación, en la que un cantor, como el Padre Eterno que porta la corona que se posa sobre la Virgen, y dos niños representan la Santísima Trinidad.

La Magdalena
Cada año, Castelló de la Plana conmemora sus orígenes fundacionales recordando traslado del monte de la Magdalena hasta la llanura litoral. La celebración se ha consolidado como Fiesta de Interés Turístico Internacional, por el Gobierno de España. Del 7 al 15 de marzo de 2026, la ciudad se transformará en una mezcla de fervor, color, música, tradición, pólvora y gastronomía. Nueve días con un intenso programa de actos para el disfrute de vecinos y visitantes. Tras el pregón de inicio, llega uno de los momentos más emotivos, como es la Romería de les Canyes, que tendrá lugar el 8 de marzo de 2026.
La gaiata es el símbolo principal de la festividad. Son imponentes monumentos de luces, elaborados con madera, cristal y todo tipo de abalorios, que simbolizan los farolillos que usaron los habitantes del Castell Vell durante el traslado. Así, el Desfile de Gaiates es otro de los actos centrales de la fiesta. En él, las 19 comisiones exhiben sus monumentos por las calles de la ciudad, acompañados por las damas, madrinas, los presidentes, el resto de festeros y la banda de música, con sus indumentarias tradicionales.
El Lunes de Magdalena es la tercera jornada central de la festividad. Las citas principales son el Desfile de carros engalanados y Cabalgata infantil o la Encesa de les Gaiates, en la que se iluminan todos los monumentos. Los días posteriores se suceden todo tipo de actividades, como la Ofrenda de las Flores a la Mare de Déu del Lledó, el festival de pirotecnia, la entrega de premios o el Desfile Final de Fiestas y la gran traca final.
Fogueres de Sant Joan
Las Fogueres de Sant Joan, el festejo grande de Alicante, están declaradas como Fiesta de Interés Turístico Internacional y Bien de Interés Cultural (BIC). En esta festividad, el fuego purificador es el protagonista, puesto que su origen se remonta a la costumbre de quemar los objetos que ya no servían para dar la bienvenida al verano. Durante cuatro intensos días, la ciudad se convierte en toda una exhibición de pólvora, monumentos, música, tradición, color y diversión.
Y es que la fiesta está en su máximo esplendor con 92 comisiones en la ciudad, que entre el 19 y el 20 de junio plantan sus hogueras, impresionantes monumentos que representan escenas satíricas a través de sus ninots, y seinstalan las barracas (recintos festeros), encabezadas por una portada. Cada hoguera está representada por sus«Belleas del Foc» mayores e infantiles, que van acompañadas por sus damas de honor. Su proclamación se realiza en las semanas previas.
Desde la plantà, se suceden los actos grandes, como las mascletaes, la entrada de bandas de música, la ofrenda de flores o la lectura de los premios. El 24 de junio, día de San Juan, llega el esperado momento de la Nit de la Cremà, en la que el fuego devora las hogueras, cuyo inicio marca el disparo de la palmera de fuegos artificiales que se lanza desde el monte Benacantil y que culmina con la banyà, en la que los bomberos refrescan a los asistentes para sofocar el calor. Sin olvidar los castillos de fuegos artificiales que se disparan cada medianoche en el Postiguet los cinco días posteriores.
La Tomatina
El éxito de la Tomatina de Buñol es indiscutible y ha logrado situar al municipio en el mapa internacional. Por ese motivo, fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. Cada año, coincidiendo con el último miércoles de agosto, la celebración reúne a más de 20.000 personas de todo el mundo (Japón, Australia, India…) para celebrar una batalla campal única en la que se lanzan unos 120.000 kilos de tomates pera. El resultado es una manta roja que cubre el suelo y que baña a todos y cada uno de los participantes. Este 2026 se celebrará el día 26 de agosto.

Moros y Cristianos
La fiesta de Moros y Cristianos es una de las más señaladas y con más arraigo dentro del calendario festivo de la Comunitat Valenciana. De enero a diciembre, distintas localidades, especialmente del sur de València y la provincia de Alicante, viajan al pasado para rememorar las batallas que se libraron durante la Reconquista. Durante varios días, las ciudades son un escenario de película, con representaciones de todo tipo, colores, música, pólvora y vestimentas únicas. Las comparsas y las filàs participan en todos los actos, entre ellos, las Entradas mora y cristiana, los alardos, las estafetas, las embajadas, las dianas o las retretas.
Hay cuatro celebraciones que, por su peso histórico y cultural, han sido declaradas como Fiesta de Interés Turístico Internacional. Son las de Alcoi (del 25 al 27 de abril de 2026), Crevillent (del 2 al 5 de octubre de 2026), Vila Joiosa (del 24 al 31 de julio de 2026) y, más recientemente, en 2024, se sumó a la lista Ontinyent (del 16 al 24 de agosto de 2026). Este pasado año, además, la Dirección General de Turismo de la Generalitat recibió la petición por parte del Ayuntamiento de Elda de realizar el informe preceptivo de la comunidad autónoma para declarar los Moros y Cristianos de la localidad como Fiesta de Interés Turístico Internacional, cuya competencia corresponde a la Secretaría de Estado de Turismo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.
Mare de Déu de la Salut de Algemesí
Además del Misteri d’Elx y las Fallas de València, la representación valenciana en el listado del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco podemos encontrar los festejos en honor a la Mare de Déu de la Salut de Algemesí. Los días 7 y 8 de septiembre de cada año el municipio homenajea a su patrona con un programa de actos que combina tradición, fe y cultura.
Durante la festividad destacan, especialmente, las tres procesiones de la Mare de Déu. En la primera, la de las Promesas, se puede disfrutar de la Muixeranga, los Bastonets, la Carxofa, els Arquets y les Pastoretes, el Ball de les Llauradores o las tradicionales danzas de los Tornejants. En la segunda, la Processoneta del Matí, toda una sucesión de bailes culmina con la entrada de la imagen de la Mare de Déu de la Salut en la basílica de Sant Jaume. La tercera y última, la procesión de vuelta general, es la más larga y solemne.
Semana Santa
La Semana Santa se celebra por todo lo alto en muchos municipios de la Comunitat Valenciana. Por su singularidad destaca la Semana Santa Marinera, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional, que transforma el barrio del Cabanyal de València, con actos únicos como el Desfile de Resurrección, el traslado de la imagen del Santísimo Cristo del Salvador hasta la orilla del mar o la Trencà dels Perols. También son Fiesta de Interés Turístico Nacional, las Semanas Santas de Alicante, Gandia, Sagunt y Alzira. Y no puede faltar la preciosa artesanía de las palmas en el Domingo de Ramos de Elx.

Fiestas Patronales de Segorbe
Entre las fiestas de Interés Turístico Nacional por Secretaría de Estado de Turismo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo se encuentran los festejos patronales de Segorbe, más de dos semanas frenéticas de actividades que comienzan el último sábado del mes de agosto. Este 2026, serán del 29 de agosto al 13 de septiembre. En la primera parte se celebran actos como la ofrenda a Nuestra Señora de la Cueva Santa o la romería hasta la ermita de Nuestra Señora de la Esperanza. La segunda semana de festejos tiene lugar la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe, reconocida a nivel mundial, y que reúne cada año a unas 20.000 personas.
La Cordà de Paterna
Para los amantes de la pólvora, la Cordà de Paterna es visita indiscutible. Reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional por la Secretaría de Estado de Turismo desde 2017 y Bien de Interés Cultural Inmaterial de la Comunitat Valenciana, este espectáculo pirotécnico único congrega en un recinto cerrado llamado el Cohetódromo, ubicado en la calle Mayor del municipio, a cerca de 350 tiradoras y tiradores para disparar más de 70.000 cohetes en menos de 20 minutos.
La exhibición de luz, pólvora y sonido es indescriptible. La denominada «Ciutat del Foc» celebra su Cordà el último domingo del mes de agosto de cada año, una cita que ya forma parte de la identidad y la tradición de los paterneros y las paterneras y una pasión por la pólvora que se transmite de generación en generación.

