Onil

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Hecho en Onil, garantía de felicidad

Situado en el norte de la provincia de Alicante se encuentra Onil, también conocido como la «Cuna de la Muñeca», donde visitar su museo ya es motivo suficiente para disfrutar de la localidad. Pero no es solo este producto artesano, el atractivo de Onil va mucho más allá.

Para empezar, el ya nombrado museo se ubica en un palacete señorial del s. XIX, que da a la colección un extra de valor histórico y cultural. Allí es posible trasladarse a las primeras muñecas, que van desde 1850 hasta la actualidad, y recorriendo también la ciudad de Playmobil, que cuenta con más de 10.000 piezas.

 

Casa de l’Hort. Museo de la Muñeca. ED
Casa de l’Hort. Museo de la Muñeca. ED

Arquitectura e historia

El Palacio-Fortaleza del Marqués de Dos Aguas es un edificio del s. XVI que alberga numerosas exposiciones, entre las que destaca la de la Fiesta y la de Eusebio Sempere, artista vanguardista nacido en Onil. Su construcción finalizó en el año 1614, por órden de Ramón de Vilanova, barón de la Foia de Castilla y Señor de Onil y Fabanella, y con una marcada influencia gótico renacentista.

Antaño hospedó a destacadas figuras como el obispo y vicario General Joseph Barberá, además de servir de prisión de la jurisdicción señorial, ubicada en claustro interior del palacio.

Cabe destacar que este emblemático edificio puede visitarse, para lo que es necesario consultar la disponibilidad a través de los números de teléfono 606 023 307 y 965 565 365.

Además, junto al palacio se encuentra la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol. Todo ello sin olvidar los diversos conventos y ermitas ubicados en diferentes puntos del municipio, el Pouet de la Neu y un refugio antiaéreo de la Guerra Civil. 

Fachada del Palacio-Fortaleza del Marqués de Dos Aguas, en Onil. ED
Fachada del Palacio-Fortaleza del Marqués de Dos Aguas, en Onil. ED

El Pouet de la Neu, también conocido como Pozo de Palillos, es un depósito urbano de nieve ubicado en una rambla paralela al Barranco de la Escalera que data del siglo XVIII. Esta excavación permitía limpiar el pozo al inicio y final de cada temporada de nieve, así como transportar la misma y contribuir al correcto tráfico de caballería.

Asimismo, el enclave en el que se encuentra Onil es ideal para los amantes del turismo activo y de naturaleza, a los pies de la Sierra de Mariola, en la que también se encuentran las áreas recreativa de Santa Ana y Casa Tápena, protagonizadas por jardines y un laberinto natural de cipreses en Onil.

Por último, destacamos su gastronomía, marcada por el sabor del aceite de oliva virgen extra de producción local, con más de 500 años de tradición.