La villa marinera apuesta por la cultura y el patrimonio como un complemento a su oferta turística, creando un amplio ramillete de experiencias con base en la sostenibilidad y la digitalización
El pasado y el futuro se entrelazan en Santa Pola diseñando un presente brillante que ofrece a los visitantes experiencias únicas basadas en el conocimiento de su rico patrimonio histórico. Dos mundos que crean sinergias entre sí y que Santa Pola aborda como un importante recurso turístico, más allá de aquellos por los es más que conocida: playas, naturaleza, deporte o gastronomía.
Y lo hace como Destino Turístico Inteligente, a la vanguardia del desarrollo turístico y con una estrategia de futuro basada en la gobernanza, la sostenibilidad, la accesibilidad, la innovación y la tecnología como ejes vertebradores.
La riqueza patrimonial de este pueblo marinero es muy extensa, y en los últimos años, desde el Ayuntamiento se ha trabajado incansablemente para poner en valor sus más importantes recursos históricos. Sin duda el icono más destacable es el Castillo Fortaleza, construido en 1557, origen y corazón de la ciudad. Supone un ejemplo único al ser un castillo ubicado a nivel del mar, ya que su función era de defensa contra los corsarios berberiscos, y estar situado hoy en día en el mismo centro del pueblo.

Alberga entre sus muros el Museo del Mar, con sus salas de Historia y Arqueología, Etnografía del Mar y la Pesca, Etnografía de la Música y el Mar y varias salas de exposiciones con una excelente programación temporal de arte contemporáneo nacional e internacional a lo largo del año.
Las sedes externas del Museo del Mar son el Aquarium más veterano de la Comunidad Valenciana -muestra de la riqueza piscícola del Mediterráneo con ejemplares donados por los mismos pescadores y colaborador de la Fundació Oceanogràfic-, el Barco Pesquero Esteban González -historia viva de la pesca de arrastre– y el yacimiento arqueológico del Portus Ilicitanus, el antiguo puerto de la colonia romana de Ilice Augusta. Causa sorpresa saber que es el segundo museo con más visitas de la provincia de Alicante, con 150.000 anuales, solo superado por el MARQ de la capital alicantina.
Todos estos recursos se pueden conocer mediante visitas acompañadas durante todo el año. Además el Museo del Mar ofrece una interesante experiencia de realidad virtual que permite a los turistas interactuar con los moradores del Castillo desde el siglo XVI hasta el XIX.
También es recomendable visitar dentro de la fortaleza la Capilla de la Virgen de Loreto, patrona de Santa Pola, y el Baluarte del Duque, una preciosa sala de eventos donde se llevan a cabo charlas, conciertos, conferencias e incluso bodas civiles.
Puesta en valor de nuevos recursos patrimoniales

Otros recursos patrimoniales cuya visita se recomienda son las tres torres vigía del siglo XVI, el conjunto de arquitectura militar de la Guerra Civil, los aljibes de la sierra, la finca Villa Adelaida que alberga un museo modernista o la recientemente rehabilitada Casa de Don Gabino.
Un patrimonio que seguirá creciendo en los próximos meses con la puesta en valor del Yacimiento Arqueológico de La Picola, famoso por su fortín ibérico del siglo IV a.C. y su factoría de salazones del puerto romano, y también de los pabellones de la Guerra Civil ubicados junto al faro, donde se está construyendo un centro de interpretación en un entorno natural inigualable.
Santa Pola ofrece además una experiencia accesible para los turistas con la instalación de códigos NaviLens en los puntos de interés del municipio. Se posiciona así como un referente en accesibilidad turística, comprometida con la integración y el bienestar de todos sus visitantes.
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