Un paseo por el centro histórico para aprender más sobre la arquitectura de la ciudad
La ciudad de València respira arte por todos los rincones. En un paseo por su centro histórico se pueden descubrir vestigios únicos de épocas pasadas. Uno de los estilos arquitectónicos que dejó una herencia importante en el Cap i Casal es el gótico. La Lonja de la Seda es el edificio más representativo, junto a las imponentes Torres de Serranos y de Quart.
La construcción de la Lonja de la Seda se inició en 1482. Actualmente, es el edificio secular del gótico tardío valenciano más destacado de la ciudad. Conformada por el Salón Columnario o Sala de Contratación, el Torreón, el Consulado del Mar y el Patio de los Naranjos, destacan sus fachadas rectangulares, donde se pueden ver elementos como los escudos esculpidos, las puertas, ventanas y gárgolas góticas, los arcos y las bóvedas o las columnas. Por su valor cultural e histórico fue incluida en el listado de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Su visita es obligatoria si se quiere conocer la historia de València.
Las Torres de Serranos (1392-1398) y de Quart (1441-1470) son también monumentos icónicos de la ciudad y que representan el gótico militar valenciano. Estas impresionantes fortificaciones son los dos pórticos originales de la muralla medieval de València que se conservan en la actualidad. Están conformadas por dos torres poligonales, unidas por un gran arco de medio punto. Ambas se pueden visitar y, desde lo alto, las vistas de la ciudad son espectaculares.

La Catedral de València es otro de los edificios emblemáticos de la ciudad y que cuenta con relevantes construcciones góticas, en este caso de estilo francés, como es la Puerta de los Apóstoles, conocida así por las doce esculturas que protagonizan su portada. Construida entre los siglos XIII y XIV, se accede a ella por la plaza de la Virgen y cuenta con cuatro arcos apuntados. Sobre esta, asimismo, culmina un rosetón de estilo gótico que forma la Estrella de David.
A pocos metros, se encuentra el Palau de la Generalitat, cuya construcción se inició en 1421 y es una de las grandes muestras de la arquitectura civil gótica de València. No obstante, cuenta con elementos de otros estilos, como el renacentista, debido a las posteriores renovaciones y ampliaciones. Los espacios principales son el Pati Gòtic, la Sala Daurada Gran, la Sala Daurada Menuda, el Saló de Reis y la Sala de Cortes o Sala Nova. Se puede visitar con previa inscripción.
Para rematar el recorrido gótico por la capital del Túria, es imprescindible hacer una parada en las Atarazanas del Grao, construidas en el siglo XIV, gigantes naves rectangulares de 48 x 10 metros con sus características fachadas y sus arcos ojivales y diafragmas.

