Una representación del Gremio de Artistas Falleros coincidió ayer en un acto con la plana mayor de la Junta Central Fallera y volvieron a plantearle el problema de Nou Campanar. El portavoz del colectivo gremial, Joaquín Esteve, incidió en la necesidad de que haya reciprocidad: «Los artistas falleros, por incumplir un contrato, por dejar una falla a medio hacer, por hacer un mal trabajo, son sancionables. Sin embargo, si una comisión no paga a su artista, no pasa nada. Eso no puede ser. La Junta Central Fallera debe colegiar también un código de buen comportamiento y, por ejemplo, impedir plantar o concursar hasta que no se pague».

La contestación fue que, para hacer algo así, es necesario una modificacion del reglamento (dando por hecho que se convoque un congreso y que alguien presente una enmienda al respecto). «Pues que lo hagan. Igual que nosotros estamos modificando nuestros estatutos. Pero, ahora mismo, tenemos a un artista en situación de desamparo. Y digo uno porque ha habido más casos este año, ya resueltos». Esteve señaló además que la JCF debería involucrarse «porque es parte afectada. El ayuntamiento da unas subvenciones que son al monumento y que ya se han abonado. Si un artista no lo ha cobrado, es porque se ha hecho un uso indebido de esa subvención».