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Polémica

La charanga de Xàtiva recupera el bombo que le requisó la Policía Local

El percusionista asegura que nunca ha sufrido un episodio parecido al que protagonizó en las fallas de Valencia anteayer

El músico Javier Baldoví recuperó ayer el bombo que le requisó el domingo un agente de la Policía Local de Valencia. El percusionista acudió ayer a las dependencias policiales acompañado de Oscar Expósito, presidente de la falla Benlloch de Xàtiva, comisión a la que la charanga de Baldoví acompañaba el domingo en su recorrido fallero por la capital. Tal como avanzó este diario ayer, el agente consideró que la charanga estaba contraviniendo la normativa municipal y tras apercibirles de que no podían tocar al aire libre les requisó el bombo. Tras intentar hasta última hora de la noche del domingo regresar a Xàtiva con el instrumento, la negativa policial lo impidió. La denuncia por supuesta alteración del orden público sigue su curso, pero al menos el bombo ya está en manos del dueño.

El presidente de Benlloch-Alexandre VI seguía mostrando ayer su perplejidad ante lo sucedido. «La gente nos apoyaba, se brindaron a firmar, a declarar... Todavía nos parece increíble la manera en que ese señor nos quiso amargar la tarde. Y vaya que lo consiguió». Baldoví, por su parte, añadía que en su larga trayectoria como músico „además de llevar esta charanga, llamada Pica't i Bufa't, es un prestigioso percusionista„ nunca había sufrido un episodio «tan surrealista». Sobe todo, «porque al fin y al cabo la falla es una cosa y la charanga es otra. A nosotros nos contrata la falla... Si nos quitan el bombo perjudican a la charanga no a la comisión fallera».

«Fijación por el bombo»

El valor material del bombo, que tiene ya 13 años, y varios parches, es intrascendente para Baldoví. Pero el disgusto que supone regresar a casa sin una pieza de enorme valor sentimental por culpa de una decisión policial tan arbitraria fue un mal trago que no olvidará. «Era una impotencia total, porque además parecía una fijación: se llevó el bombo y no se llevó ningún otro instrumento, fue directo a por el bombo y no atendió a razones».

Además, el episodio surrealista tuvo su prolongación ayer al recogerlo. Resulta que una vez hecha la reclamación por escrito y expuestos los hechos, la Policía Local aceptó entregarles el instrumento y no mantenerlo retenido hasta que se solvente el pago de la denuncia en caso de que prospere ésta. Pero cuando iban a dárselo le pidieron «una factura que demostrara que el bombo era mío», cuenta Baldoví. El músico se quedó perplejo. Y más cuando le dijo al agente que el bombo lleva una pegatina con su número de móvil y lejos de parecerle suficiente garantía, el funcionario tuvo aún su dudas.

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