Sueca-Literato Azorín vuela alto sobre las alas de Ícaro. La comisión ruzafeña venció a su vecina, Cuba-Literato Azorín, en el concurso de calles iluminadas. El tercer premio fue para la falla Cuba-Puerto Rico y el cuarto, para Malvarrosa-Pons-Cavite. La alegría va por barrios, se dice, aunque en este caso sería más correcto decir que va por calles. Mientras en Sueca ayer todo eran sonrisas y bailes, en Cuba la procesión iba por dentro. El montaje de De Cagna basado en la leyenda de Ícaro venció al homenaje a Stargate que Mariano Light planteó a 200 metros.

Los presidentes de Sueca-Literato Azorín „son cuatro„ estaban ayer que no cabían en sí de felicidad. No en vano, el veredicto que llegó en la madrugada del viernes al sábado, al filo de las tres de la mañana „el jurado pasa a ver el encendido de las luces después del que se realiza a las 21 horas para el público en general„, fue el colofón perfecto a un año de intenso trabajo en Russafa para mantener el cetro recuperado el pasado año tras la victoria en 2013 de Cuba. «Cada año es más complicado por lo económico, hay que luchar más para conseguir dinero», explicó José Pedro Ros, uno de los presidentes.

Este año, además, las tres comisiones del barrio de Russafa que compiten en la categoría A del premio de calles iluminadas se han tenido que enfrentar a un «problema» sobrevenido: la reurbanización del barrio. «Ha sido complicado porque había elementos nuevos: bolardos, señales...», comentó Ros, que destacó además que los árboles de la calle Sueca «también crecen» y hay que contar con ellos a la hora de plantear las arcadas y las torres de la iluminación. Los presidentes de la comisión también agradecieron la paciencia de los vecinos del barrio, «porque todo lo que montamos nos afecta a todos, incluidos a nosotros». «Pero tienen mucha paciencia, algunos esperan horas para entrar al garaje», explicaron.

«No reconocemos al jurado»

A unos 200 metros, la sensación era bien distinta. José Giménez, presidente de Cuba-Literato Azorín, aseguró que desde su comisión «no reconocen al jurado». «Es como si vinieran tres amigos y nos dijeran si le gustan o no nuestras luces», explicó. Asimismo, explicó que les dan igual los premios: «Lo importante es el reconocimiento del público, y eso lo tenemos». Ahora la comisión pensará qué harán el año que viene con el montaje de iluminación. Tampoco sentó bien el veredicto en el Marítim. José Candela, presidente de Malvarrosa-Antonio Pons, dijo que el jurado «busca la polémica o llevan gafas cuando están en el Marítim». «Esperemos que con las fallas no sean tan injustos y sean parciales», escribió en Facebook.