La disposición del calendario ha sido especialmente complicada. Y todo lo que, para el adulto, es un problema (caer los cuatro días en laborable, con lo que eso implica), para los niños se ha convertido en una super-fin de semana. A saber: ayer se celebraron las fiestas falleras en los colegios para, inmediatamente, llegar a los casales para «aslatarlos» literalmente. Hoy tienen todo el día también para hinchables y todo tipo de entretenimientos y el domingo es cuando se planta la falla, con lo que eso implica (concurso «pinta tu falla» y demás). Lo que se dice un fin de semana completo.

Después que un joven rompieza (más bien partiera) un trozo de la falla del Mercado Central, la madre del responsable del desaguisado acudió en persona para pedir disculpas. Nadie se explica cómo pudo ocurrir aunque, afortunadamente, el desperfecto tiene arreglo, aunque no deja de ser una pérdida de tiempo cuando no sobra éste en los días de «plantà».

La Escuela del Hospital Clínico Universitario de Valencia ha tenido su particular fiesta fallera, con un monumento que cada año se ubica en el Servicio de Pediatría. Las maestras de la Unidad Pedagógica, junto a voluntarias de la Asociación Aspanion encargaron de la planificación y montaje de cada una de las partes que este año componen el monumento. Con el hilo conductor del circo, el forzudo que era el elemento principal representaba la fuerza y voluntad que tiene todo el personal que trabaja día a día por la salud de los pacientes.

Tal y como era de prever, Duque de Gaeta venció en la categoría B del concurso de calles iluminadas. Lo Rat Penat y Cádiz-Los Centelles completan el podio.