25 de julio de 2018
25.07.2018

María Cavero Cuadros | Falla Primado Reig-San Vicente de Paul (Rascanya)

Nombrada fallera mayor con el método de la llamada... en Suecia

Primado Reig-San Vicente de Paul espera impaciente el momento en el que, por fin, alguna de sus reinas sea más que «finalista»

24.07.2018 | 23:14

Primado Reig-San Vicente de Paul espera impaciente el momento en el que, por fin, alguna de sus reinas sea más que «finalista», el muro con el que se han topado históricamente y especialmente en los últimos años. Ahora será María Cavero la que intentará conseguir la química necesaria con el jurado para obtener una graduación que, precisamente, ya ha conseguido en Ingeniería. Ingeniería Química. Y que ahora está rematando con el master que la debe convertir en ingeniero técnico superior. «Es una carrera que está abierta a muchas posibilidades. Por eso, el master lo quería hacer general. En el momento que acabe seguro que veo mejor a qué opción decantarme. No es fácil, pero con constancia y siendo responsable, todo se consigue». Lo ha compaginado con los trabajos que cualquiera busca para ir pagándose los gastos y caprichos propios. «He estado de camarera en las barras de Mestalla y alguna vez la he ayudado con su trabajo en una marca de ropa de bebé». Lleva 23 años, tantos como tiene, en una comisión que se encamina ya hacia el 60 aniversario. «Mi padre es fallero de toda la vida de esta comisión y mi tio también. Cuando nací me apuntó y contagiarme todo lo que sienten». En esta ocasión, la pasión fallera es paterna. «Mi madre esde Beas de Segura, Jaén» (una de las antesalas de la sierra de Cazorla). Fue fallera mayor infantil en el año 2006. «Y este año he sido mayor porque quería tener la carrera prácticamente acabada para poder disfrutar cada momento y no perderme actos. También coincidía que parecía que no se presentaba nadie. He acabado ptrácticamente la carrera con su nombramiento: en septiembre. Y he compaginado el master».

El suyo fue un nombramiento en el exilio. Voluntario, pero a muchos miles de kilómetros de casa. «Estaba haciendo seis meses de estudios en Suecia, en Gotemburgo. Yo había presentado mi opción a ser fallera mayor. Y fue con el procedimiento de la llamada telefónica». En este caso, conferencia internacional. Joan Ribó le habría dicho algo así como «Jag är borgmästare i Valencia». Pero aquí no era «soc l'alcalde de València», sino «soy el presidente». «Me llamaron con el casal lleno. ¿Como se le explica a un sueco ser fallera mayor? Incluso viendo las fotos se les hace difícil entender qué es esto». Pero, eso sí, el año anterior, «el día 15 de marzo aterricé en Barcelona, de ahí a la estación de tren... y en casa para estar en Fallas». «Es una experiencia que no cambio por nada del mundo, pero te ayuda a apreciar lo que tienes en casa». Los trineos de perros de Kiruna los cambiaría gustosamente por los coches oficiales. Los que esperan en su falla desde que el mundo es mundo.

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