05 de septiembre de 2018
05.09.2018

Blanca Vilches Navarro | Falla Embarcadero-Historiador Beti (Sector Poblats al Sud)

Cien por cien del Saler y éxito doble en su segunda subida al trono de su falla

04.09.2018 | 23:03
Cien por cien del Saler y éxito doble en su segunda subida al trono de su falla

l año que yo nací, mi madre cogio los papeles cuando subió al autobús para la Ofrenda por si tenía que ingresar en el hospital, porque ya salía de cuentas. Y pudo participar en la Ofrenda porque por entonces todavía permitían, en casos excepcionales, desfilar con blusón». Pero Blanca se portó bien, tuvo un poco de paciencia, y vivió aquellas fallas todavía en la barriguita. «Dice mi madre que cada vez que escuchaba la banda de música me ponía a saltar». Y después esperó hasta el 24 de marzo para presentarse al mundo. Con lo que, desde entonces, su cumpleaños es una forma de superar la depresion post-Fallas. Hace 26 años y medio, Embarcadero-Historiador Beti, la falla del Saler, apenas tenía diez años de existencia. Eran una comisión pequeña y siguen siéndolo, pero cargada de encantos. «La familia de mi madre son todos del Saler». Con un valor añadido: «Vivimos allí todo el año. Y desde que se fundó la falla, mi familia ha pertenecido a ella. Somos muy poquitos y la falla es, eso: muy familiar. En realidad, somos familia casi todos. Por eso, los viernes no es "ir a ver a los amigos de la falla", sino "ir a ver a los amigos, que también son la familia"». Y familias son tanto como que, por ello, es prima de la única cortesana que ha tenido esta comisión, hace ahora diez años, Amparo Gallardo.

El Saler le viene por vía materna. «Mi madre es la propietaria de horno del Saler». Pero su padre no se ha quedado atrás. «Es de Yeste, en la provincia de Albacete, pero se ha criado en Albuixech, como si fuera valenciano. Y da paseos en barca en la Albufera. También tenemos una casita en el Palmar. Las falleras mayores y presidentes hemos ido mucho allí este año a hacer comidas, cenas, paseos en barca...». Todo a favor para vivir «en un verdadero paraíso. Me gusta mucho andar por allí. Es como si estuvieras de vacaciones todo el año».

Entre trochas, dunas y matas ha pasado la vida, que orientó hacia la enseñanza. «Soy maestra de educación infantil y primaria. Actualmente estoy trabajando en un colegio en infantil, en el Centro Docente Guía, de Alfafar. También al ladito de casa».

Su presencia en la gran final se produce como remate a una reedición de su reinado adulto. «Fui fallera mayor infantil en 2003, pero también fui mayor en 2012 y he repetido este año porque mi sobrina era la infantil y me hacía mucha ilusión acompañarla». Y ahora, las dos están en la final. «En casa no nos lo creemos todavía. Eso que dicen la sensación de ser un sueño. Que no me puede pasar». Pero ha pasado y de verdad. Como recompensa además a una actividad fallera incesante. «¿Qué he sido en la comisión? Delegada de infantiles, festejos, lotería, vicepresidenta... he pasado prácticamente por toda la directiva. Somos pequeños y al final todos acabados haciendo lo de todo. Da igual estar haciendo chocolate que repartiendo lotería que, dos días después, y a la Junta Central Fallera a entregar unos papeles». Entre ellos, los de su foto de particular, prerrogativa de finalista en la Fonteta.

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