11 de octubre de 2018
11.10.2018

Perfil

Una joven con sangre de Cullera y con "muchas ganas de vivir"

Marina Civera es la menor de dos hermanas y la mayor, que también fue de la corte, se casa el día 20

11.10.2018 | 00:57
Se consuma el relevo: Rocío Gil y su corte de honor dan la alternativa con esta imagen a Marina Civera y sus doce falleras.

Marina Civera tardó un poco en llegar y por eso se lleva cuatro años con su hermana, Paula. A la que ha metido en un lio porque el día 20 contrae matrimonio, del que ella es testigo. Y lo normal es que en la agenda tenga más de un compromiso solicitado. Un primer reto para la Junta Central Fallera en el recién iniciado ciclo. El que protagonizará esta hija de un empleado de banca, director con 27 años y ya jubilado prematuramente, afortunadamente para él, y una profesora de primaria. Las dos hermanas son muy distintas. «Marina tiene la piel muy morena como lo era mi padre, su abuelo» asegura su madre. Y si con Raquel Alario, la ciudad de València compartió las alegrías con Gandia y con Rocío lo hizo Segorbe, con Marina lo hará Cullera. «Me hace mucha ilusión ir allí como fallera mayor de València. Estoy muy orgullosa de ser "cullerota". Paso muchos días de mi vida allí. Tengo familia y es un lugar muy especial». Tanto, que sus inicios falleros fueron en la comisión de la Vega. «Mi hermana mayor ya era fallera allí porque mi madre, la apuntó. Cuando me hice un poco más mayor pregunté si no podíamos ser de algún sitio cerca de casa». Y por eso recaló en el Barrio de San José. Algirós disfruta, de esta manera, de su segunda fallera mayor de València de la historia, 18 años después de hacerlo con Adriana Polo.

«Me siento una gente muy alegre, que le gusta aprender cada día, conocer a mucha gente, que tiene muchas ganas de vivir, que es muy fallera y que le gusta conocer toda la riqueza que tiene su fiesta» dice Marina, cuando se le pregunta por sí misma. Y se considera preparada para los retos que se le vienen encima. «Soy muy alegre. Nunca tengo sueño, siempre tengo ganas de más. Eso es una característica de los falleros y creo que será bueno para el cargo, que me ayudará a aguantar las exigencias. No: no me da miedo. Tengo muchas ganas». Todas las que acumuló durante una vida.

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