22 de octubre de 2018
22.10.2018

Social

La boda de Paula Civera, nueva celebración en la familia de la fallera mayor

Marina Civera ejerce de testigo en el enlace de su hermana, corte en 2011, con Borja Nemesio

22.10.2018 | 09:58
La boda de Paula Civera, nueva celebración en la familia de la fallera mayor

Se ha convertido en uno de los acontecimientos socio-falleros del año y más aún tras los últimos acontecimientos. 24 horas más tarde de lo previsto, por culpa de la meteorología, Paula Civera Moreno contrajo matrimonio con Borja Nemesio. Lo que, hasta el 9 de octubre, era "la boda de la fallera de la corte de honor de 2011", que no era poco, al día siguiente se le añadió el latiguillo de "la hermana de la fallera mayor de València de 2019".

Un acontecimiento que sorteó los obstáculos del peor fin de semana del año. Tanto, que la ceremonia que tuvo que aplazar un día por el estado en el que estaban los accesos a Mas les Lloses. E incluso, en principio, ceremonia y banquete se iban a trasladar a otro escenario, en L'Eliana. Sin embargo, la ausencia de lluvias el sábado permitió al nuevo matrimonio celebrar el acto donde soñaban.

La Junta Central Fallera liberó a Marina Civera de compromisos oficiales para poder asistir a la boda de su hermana, en la que actuó como testigo. Y como mucho más, porque cuando Paula hizo su aparición fue ella quien lo saludó interpretando una canción de Elvis Presley "Can't Help Falling In Love" tocando el ukelele.

Paula y Borja se conocieron en la facultad de periodismo. La relación superó con éxito la prueba de la estancia de ella en la corte de 2011 y ahora empiezan una nueva vida juntos. Ahora, Paula trabaja en la agencia de publicidad Exit (tras haber pasado, entre otros lugares, por Superdeporte y LevanteTV) y Borja en el mundo del comercio. Su apellido, Nemesio, recuerda que es tercera generación de un conocido concesionario automovilístico.

La novia apareció brillantemente luciando un vestido de Alicia Rueda, la "gurú" de trajes de novia de Bilbao, ciudad a la que la familia ha viajado repetidamente para las pruebas. La última, ya para recoger el vestido, fue el 9 de octubre. Allí se fue la novia con su tía Espe, mientras en casa templaban nervios en víspera de un nombramiento de fallera mayor que, finalmente, acabaría sonriendo a Marina. Lo completó con unos zapatos de Salo y tocado y pendientes de M de Paulet. Borja llevó un esmoquin azul marino y negro de Martínez Mor, con pajarita de Hugo Boss, e intercambiaron alianzas de Argimiro Aguilar.

Entre los asistentes, lógicamente, la fallera mayor, Laura Caballero, y la corte de honor de 2011. Han pasado siete años desde que subieron al trono de la fiesta y, tras cumplir sus obligaciones, han empezado a contraer matrimonios que empezó Bea Pons, y los primeros niños han empezado a ser los sobrinos y sobrinas de todas ellas. De hecho, en el cortejo de niños estaban la hija de Paula Díaz, Carlota, y los mellizos de Arantxa Escudero, Mateo y Guillermo. En las lecturas hablaron ambas, así como Rut Sánchez.

También entre los invitados estaban los miembros de la Junta Central Fallera de aquel ejercicio, que empezó con Félix Crespo y acabó con Paco Lledó en la presidencia.

No sólo Marina Civera demostró sus dotes artísticas para una ocasión tan especial. En la entrada del novio fue su hermano quien tocó el piano, mientras su abuelo se marcaba en un sólo de trompeta el "Te quiero" de Nino Bravo.

La ceremonia fue oficiada por Davinia Bono, concejala y fallera mayor de Sagunt, a la que Paula conocía de coincidir en el peluquero Carles Ruiz y precisamente fue en la boda de éste con Sergi Sellés cuando decidieron que, llegado el día, fuera ella la oficiante.

La pareja contempló con alivio que podían celebrar su día más feliz y ahora parten de viaje con dirección a Japón y Maldivas. Al regreso, Paula volverá a ser el mejor apoyo de su hermana en las exigencias del cargo. Borja ha prometido que se vestirá en la Ofrenda, esa que, el día 18 de marzo, cerrará la falla del Barrio de San José.

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