09 de febrero de 2019
09.02.2019

La retirada de un grande de las Fallas

El artista Francisco Borja pone el colofón este año a una de las carreras más brillantes de la historia de la fiesta

09.02.2019 | 00:15
Borja, plantando en Cádiz-Literato Azorín y con un grupo de falleras de Luis Lamarca.

La comisión de Luis Lamarca-Velázquez es la que puso en sobreaviso con «la última visita al taller de Paco Borja». Y es que, con las Fallas de 2019, finaliza la carrera profesional de uno de los grandes de la fiesta. Con el mérito de serlo sin haber pisado la Sección Especial, plantando una única falla en Primera A y ninguna en Primera B. Paco Borja se marcha «sin un duro, pero jubilado libre de cargas, preparado para poder descansar». Y vivir la vida, que no es poco en tan castigada profesión.

No se retira un artista cualquiera. Pasará a la historia por ser uno de los mejores de la historia Porque si los premios, como la cara, es espejo del alma, su hoja de servicios es asombrosa. Moviéndose en categorías de tipo medio, donde el número de premios es menor, deja, a día de hoy, 69 fallas plantadas con 66 premios, incluyendo 15 victorias. Y más de la tercera parte de sus premios, podio.

«¿Algo habré hecho bien, no?». Dice con una sonrisa mientras apura sus dos últimas fallas, las que plantará y quemará en poco más de un mes. «Y creo, sobre todo, que mi base ha sido el trabajo. No mirar más allá. Ser honrado con lo que hacía. Ser artista y hacer lo posible por aprovecharlo». Por ponerlo al servicio de la obra. Con una historia que no deja de ser curiosa: la del desembarco en el «cap i casal». «Empecé de pequeño en el taller de los Soro. Cuando regresé del servicio militar, como todo joven, quería trabajar por mi cuenta». Había conocido València «plantando con Santiago Soro en Císcar-Burriana». Fue colonizando poco a poco, de norte a sur. «Hice siete años la falla de la Palmereta de Puerto de Sagunto. Me sorprendía que conseguía premios y no me llamaban. Y necesitaba coger faena». Finalmente recurrió al maestro. «Le pregunté a Santiago Soro si me podía presentar alguna comisión».

Y el primer año, 1+1


Se ofreció a una comisión. «Dije que era de Burriana y pusieron reparos». Esa leyenda negra de informalidades que eclipsa injustamente la trayectoria extraordinaria de tantos y tantos profesionales de ese gremio. Y fue a parar a En Plom-Guillem de Castro. «Y el primer año conseguí primer premio de falla y de ingenio y gracia». Eso fue en las fallas de 1995, hace 25 ediciones. «Al año siguiente repetí, pero también en Telefónica, donde también gané». Y a partir de ahí, Plaza de Patraix, Beteró, Luis Lamarca (empezó en 2004 y ahí sigue) o Exposición, donde plantó su única falla de Primera A, con un quinto premio. «Nunca se me ha llamado para hacer Especial o más en Primera A. Nome preocupa porque también le tenía mucho respeto». «Un error en una categoría menor puedes permitírtelo» (que no es el caso) «pero fallar ahí podía ser más grave y tenía trabajo».

En 2012 dio un cambio sustancial. El artista especializado en cartón se alió con Juan Ramón Vázquez desde Cádiz-Literato Azorín, cambió los diseños, el corcho blanco empezó a entrar en el taller y estos últimos años han vuelto a ser un arreón de éxitos. Reciclarse bien pasado el medio siglo de vida tiene mucho mérito. «No he sido de manejar el ordenador. Me han diseñado y escaneado las piezas grandes y lo demás lo he hecho con mis manos».

No va a dejar sucesor. Sus hijas no han seguido el oficio. Ahora presumirá de abuelo y de un palmarés casi inigualable. O quizá inigualable.

Las cifras de Paco Borja en València


69 fallas plantadas
Y le quedan dos por plantar y quemar este año, en Luis Lamarca y Cádiz-Literato Azorín, para completar 71 desde que debutó en 1995

66 fallas premiadas
Este dato es el que hace tan especial a Borja: todas sus fallas, menos tres, han tenido galardón, con la particularidad de plantar en secciones medias, donde el número de premios a conceder son menores.

15 primeros premios de falla
Otra cifra no menos llamativa: quince primeros premios supone uno de los currículums más exitosos de la historia de la profesión

15 comisiones contratadas
Y otro indicativo no menos llamativo: ha trabajado para muy pocas comisiones. Lo que quiere decir que ha tenido un alto grado de fidelidad (o sea, de satisfacción). Sale a una media casi de cinco años por cada falla.

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