Las comisiones de falla y el resto de entidades festivas y culturales pueden seguir desarrollando su actividad si así lo desean y con ligeras modificaciones respecto a la normativa que tenían hasta ahora. Así, la directora general de Sanidad Pública, Isaura Navarro, publicó ayer las modificaciones a la normativa que estaba vigente para sedes festivas: las mesas solo podrán albergar a seis personas y el cierre de las mismas será a las once de la noche con la idea de dar una hora de tiempo para llegar a casa antes de que empiece el «toque de queda».

Esto quiere decir que el nuevo estado de alarma no acaba con la actividad social durante el día y su cancelación solo dependerá de que así lo consideren las comisiones, las agrupaciones falleras, Junta Central Fallera o Juntas Locales.

La aplicación de las nuevas medidas del toque de queda había generado dudas de si esto significaba clausurar los actos falleros actuales, que van desde la cena o la junta en el casal a los actos que se están celebrando en salas (imposición de bandas, entrega de recompensas...). Así mismo, permanecen inalterables los que se celebran en el exterior, como excursiones, en parques o en la calle.

Más allá de estas modificaciones, la normativa se mantiene igual: en los casales puede entrar el número de personas resultante de dividir los metros cuadrados útiles por 2,25; hay que disponer de todas las medidas de higiene (gel, termómetro...), disponer de rutas de entrada y salida, clausura de las barras, no servir platos compartidos y usar la mascarilla todo el tiempo salvo en el momento de ingerir.

«Si no, sería como confinar»

Ninguna de las dos medidas se considera grave para las comisiones, puesto éstas han renunciado desde el principio a los horarios nocturnos. Pero ayer, el presidente de la Interagrupación, Guillermo Serrano, veía estas medidas como un mal menor. «Entendíamos que sería así porque si no, estaríamos hablando prácticamente de un casi confinamiento total. Y no ya pensando en las comisiones de falla, sino cualquier otra sede social, ya sea de fiestas o de cualquier otra cuestión».

El Marítimo cancela actividad

Una prueba de este cambio es que la asamblea de presidentes prevista para este martes se adelantará una hora, a las nueve de la noche, para poder celebrar los debates y que los presidentes puedan llegar a sus casas.

Otra cosa es que se cancelen eventos apelando a las recomendaciones de las nuevas disposiciones, en las que se objetiviza la recomendación de «cancelar o posponer cualquier actividad familiar o social que no sea considerada imprescindible y pueda ser aplazada» y que «la población limite dentro de lo posible su actividad social». Razones éstas que han llevado a la Agrupación de Fallas del Marítimo, por ejemplo, a cancelar sus campeonatos de juegos de mesa, que se tenían que celebrar en su sede social y que se desestiman al considerar que no son «imprescindibles».

Ribó: «Hacer lo que se pueda»

El ayuntamiento deja entrever la idea de no paralizarlo todo. Así, el alcalde Joan Ribó mostraba ayer que era partidario de moverse. «Todo aquello que podamos hacer respetando escrupulosamente las normas, creo que lo tenemos que hacer. No nos podemos quedar sentados esperando que pase todo. Aquello que se pueda hacer, creo que se tiene que hacer».

¿Y qué pasará con las fiestas en general, pensando ya en el futuro? El concejal de Cultura Festiva, Carlos Galiana, anunció una reunión con la Conselleria de Sanidad para el próximo lunes. «Para tratar las diferentes posibilidades y alternativas para la cultura festiva de la ciudad. Desde el Ayuntamiento de València siempre hemos explicado que trabajamos con una gran cantidad de planes y alternativas diferentes para la celebración de las diferentes fiestas en el 2021 y estas siempre están supeditadas a lo que determinen las autoridades sanitarias en cada momento. No podemos saber cuál será la situación dentro de unos meses y, por ello, las posibilidades son amplias y diversas y prevén todos los escenarios». También se deja entrever la intención de hacer «algo».

Así, aseguró también que «desde el ayuntamiento consideramos muy importante la dinamización del colectivo de la fiesta, que debe cumplir siempre las restricciones sanitarias que haya en cada momento».

La semana de Fallas, más adelante

En este sentido, Guillermo Serrano aseguró que «tomar una decisión sobre la semana de Fallas precisa equilibrio. Ni podemos hacerlo ahora ni a primeros de marzo. Pero, a día de hoy, es aventurado. Me interesa más el futuro inmediato e ir viendo cómo se desarrollan las cosas. Hace quince días ni nos imaginábamos que estaríamos como estamos. Puede cambiar a mejor o a peor. Pero faltan casi cinco meses. Con las Fallas de Julio hubo mucha presión para tomar la decisión. Debemos esperar con serenidad».