Suscríbete BLACK WEEK

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las fallas acatan el cierre de casales pero se quejan por verse "señaladas"

La prohibición de reuniones, en la línea de evitar las reuniones sociales, interrumpe la reactivación de las comisiones - Los entes falleros recuerdan que ningún casal ha generado brotes

Las fallas acatan el cierre de casales pero se quejan por verse "señaladas"

Las fallas acatan el cierre de casales pero se quejan por verse "señaladas"

Resignación porque se veía venir. Pero decepción y hasta enfado por la sensación de verse «señalados», cuando «no se ha detectado ningún brote procedente de los casales». Son tres de las sensaciones que deja la suspensión, de momento por una semana, de los actos sociales en las sedes festeras, algo que afecta especialmente a los casales falleros. A pesar de que la medida tiene mucho componente de lógica preventiva, el celo puesto en la profilaxis ha sembrado la desazón. Incluso a pesar de que, cada vez que se informaba de celebración de eventos, desde las propias filas falleras se mostraba cierto escepticismo sobre su conveniencia.

Esta medida tiene un efecto muy comprometedor sobre el futuro inmediato de lo que se considera actividad o socialización fallera. Las juntas volverán a ser telemáticas. Los falleros dejarán de volverse a ver las caras alrededor de una mesa. Se han cancelado las cenas de aforo limitado. Y también los nombramientos de falleras mayores que se estaban celebrando en las sedes sociales.

Pero la prohibición compromete también los concursos. A día de hoy, por ejemplo, los campeonatos de truc y parchis de la Junta Central Fallera deben paralizarse. Pero aún peor: ¿qué pasa con los concursos de «play back» y teatro? Se da la paradoja de que los concursos, como tal, podían celebrarse porque son «eventos». Pero no se puede ensayar en el interior del casal. Salvo que los que participen en modalidad individual o que sean pocos actores.

En principio, porque no se ha recibido instrucción en sentido contrario, se salvarían los «eventos»; es decir, los actos en el exterior, los que se han solicitado y aprobado en Dominio Público. Pero, en general, la sensación es que es un paso atrás importante. Sobre todo, si se prolonga en el tiempo.

Ayer se cancelaron las fiestas de Halloween que iban a tener lugar en los casales. Algunas sedes se abrieron, y así continuarán, para la entrega de la Lotería de Navidad.

En pleno rearme de actividad

Pero el gran problema es el efecto que puede tener sobre el «despagado», el que duda de borrarse de la falla por falta de actividad. El presidente de la Federación de Especial, Rafa Mengó, dijo al respecto que «no nos viene bien ahora que estábamos rearmando todas las actividades, pero acatamos las medidas sanitarias», mientras el presidente de Primera A, Francisco Romero, era más duro al considerar que «esta norma de la conselleria, nombrando a los casales como si fueran lugar de propagación del virus, es como decir: cierre. Respetamos y respetaremos la decisión, pero si no se pone en valor lo que hacen las fallas, desapareceremos todos».

Una demostración de Realidad Virtual en Las Naves, como actividad de nuevo cuño de la delegación de juventud de la Junta Central Fallera (JCF), ha sido el escenario en el que la fallera mayor de València, Consuelo Llobell, ha reaparecido en el cargo junto a su corte de honor después de estar ausente un mes al tener que pasar cuarentena tras un positivo familiar.

«En las Fallas no hay ningún Galileo Galilei»

El presidente de la Interagrupación, Guillermo Serrano, aceptaba las restricciones dictadas el pasado lunes: reducción de mesas de diez a seis y reducción a las once del horario. Ayer estaba verdaderamente enfadado porque «se está focalizando los límites en las sedes festeras, cuando éstas están siendo ejemplo de cumplimiento desde minuto uno. En marzo nos fuimos a casa sin protestar y lo hemos cumplido todo a rajatabla», declaró a Europa Press. «Al fallero que intenta ver la luz al final del túnel, esto le echa atrás. Es un mazazo», dijo para añadir una comparación: «No ha habido un Galileo Galilei en ningún casal fallero».

 La fallera mayor de València reaparece tras un mes de cuarentena

Una demostración de Realidad Virtual en Las Naves, como actividad de nuevo cuño de la delegación de juventud de la Junta Central Fallera (JCF), ha sido el escenario en el que la fallera mayor de València, Consuelo Llobell, ha reaparecido en el cargo junto a su corte de honor después de estar ausente un mes al tener que pasar cuarentena tras un positivo familiar. 

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats