Las figuras emblemáticas que se llevó por delante la suspensión de las Fallas de 2020 siguen su particular reconstrucción. Así, después de la impactante imagen de la aviadora de Cuba-Literato Azorín, surgida del taller de Vicente Martínez Aparici, ahora ha sido el propio artista Sergio Musoles quien, tras haber desvelado la reconstrucción del cuerpo central, ahora ha mostrado el renacimiento de Lucrecia Borgia, el elemento distintivo de la falla Reino de València-Duque de Calabria, que ya luce en blanco a la espera de todo el proceso que la conviderta nuevamente en figura destinada a lanzar un mensaje y, posteriormente, ser, ahora sí, quemada.

Hay que recordar que esta figura, elemento central de "Malamente", estaba condenada al fuego pues el artista consideraba imposible el desmontaje. Sin embargo, en lugar de ser una quema controlada, fue llevada a cabo de forma vandálica por manos anónimas.

Cuatro son las figuras que se han llevado la palma como recuerdos de las fallas que no pudieron ser. Evidentemente, la palma, por sus miles de connotaciones, se la lleva la Meditadora de José Ramón Espuig y Manolo Martín para la falla del ayuntamiento, verdadero símbolo de la suspensión de la fiesta a causa de la pandemia.

La meditadora, el gran símbolo de las fallas interrumpidos.

El siguiente icono, que ha generado incluso una particular marca de la casa, es la aviadora de Cuba. Si ya tras el final abrupto de las fiestas se había convertido en una figura muy reconocible (incluso se vende como objeto artístico a pequeña escapa), el hecho de que Levante-EMV la diera a conocer, en fase de reconstrucción, el pasado domingo, ha supuesto una verdadera conmoción, en positivo, de cara a dar moral a los protagonistas de la fiesta, por lo que significa de reconstrucción de la fiesta (independientemente de en qué fecha se produzca la "plantà", que no parece que vaya a ser en marzo si no cambian mucho las circusntancias sanitarias).

La aviadora, en proceso de reconstrucción

Y se completa este cuadro de figuras para el recuerdo el cuerpo central de dos figuras de Na Jordana, realizadas por Mario Gual con diseño de Carlos Corredera, de inverosímil factura y colores marca de la casa y ésta Lucrecia de la avenida ruzafeña.

El elemento central de Na Jordana sacrificado al fuego.

A estas, en todo caso, habría que añadir, ésta sí salvada del fuego, la figura femenina de Grabador Esteve-Cirilo Amorós, original de Paco Giner, porque su imagen se ha mostrado repetidamente como emblema de las que permanecen en Feria València.

Figura de Grabador Esteve, guardada en Feria València. Miguel A. Montesinos