En marzo de 2018, la falla Corona protagonizó una de sus habituales puestas en escena alrededor de su proyecto de Falla. Fue, sin duda, una de sus vueltas de tuerca más llamativas. En esta ocasión, la interacción se protagonizó "desde dentro".

"Salvar el foc" había empezado el 19 de marzo del año anterior, cuando un ascua de la "cremà" de la falla fue a parar a un candil. Y para simbolizar el ciclo de la vida, se guardó durante todo el año en diferentes hogares de la comisión. El primero, en casa de la fallera mayor del año siguiente. Que igual estaba en la llama de un calentador que servía para celebrar un cumpleaños. Se utilizó para otros actos de la falla e incluso con su fuego se encendió el terremoto con el que se acaba la "macrodespertà" de la plaza del Ayuntamiento en el primer fin de semana de Fallas.

El primer relevista había sido el artista Fermín Jiménez. Llegada la semana de fallas se convirtó en el "Guardián del Fuego". La falla era un edificio de viviendas, impersonal, ubicado en el hipotético número 2 de la hipotética calle Jean Cocteau, aquel que había dicho que, del incendio de un museo, habría salvado el fuego. Materializado por Manolo Martín y con el incansable guión de ideas de Miguel Ángel Pérez "Miguel Ángel de Corona".

En el interior de la casa-Falla, Fermín durmió, comió, recibió a los visitantes, departió con quien se interesó y, en la estufa, el fuego.

«Está presente, es inmaterial y formará un ciclo, un línea recta que, desde un palito, une todo el esfuerzo del año» había asegurado en la presentación del proyecto, en el que el fuego también protagonizó un espectáculo pirotécnicoa.

La "casa-falla", desde fuera Germán Caballero

Esta particular línea recta que unía las Fallas de 2017 y 2018 acabó con el encendido de la "cremà". Una estructura de madera ardió de forma portente, larga y limpia. Un particular coloso en llamas. Entre los rescoldos quedó el único "hierro" de la falla, clavos aparte: la estufa que había calentado el inmueble.

REVIVE, PINCHANDO ESTE ENLACE, EL VÍDEO DE LA CREMÀ DE LA FALLA Y EL CAMINO QUE, DURANTE UN AÑO, RECORRIÓ EL FUEGO.

El público hace cola para entrar Germán Caballero

La espectacular "cremà" de la falla. Un coloso en llamas. Falla corona.