El sector pirotécnico de la Comunitat Valenciana se plantea su continuidad azotado por la crisis de la pandemia, que ha dejado caídas del 95 % de facturación y ve peligrar un oficio tradicional sin ayudas directas que compensen sus "enormes" gastos fijos y les mantengan tras un año en blanco y el "mazazo" de no tener Fallas tampoco en 2021.

Así dibuja el escenario del sector María José Lora, presidenta de la Asociación Valenciana de Pirotecnia (Piroval), que engloba casi una treintena de empresas pirotécnicas de la Comunitat, actualmente sin actividad en fabricación ni en disparos y "sobreviviendo" a duras penas con los ahorros menguantes.

"La situación ya no se puede aguantar", sentencia Lora, que explica que la mayoría son pequeñas empresas, en la práctica totalidad con ERTE y con importantes gastos fijos de mantenimiento de las instalaciones, como son las "enormes" pólizas de seguro, y sin ayudas que necesitan "para poder soportarlos".

Sin Fallas, que suponen el 30 % de su facturación, ni espectáculos en verano, que es la "temporada alta" del sector por las fiestas patronales, y con la situación exactamente igual a nivel internacional, ni los que se dedican exclusivamente a disparar ni los que también fabrican tienen actividad.

"Los ahorros se acaban y, si no hay ningún ingreso ni ninguna ayuda, esto se acaba", apunta la también responsable de la pirotecnia Caballer FX Global Foc de Moncada, quien advierte: es una situación "sin precedentes".

Reconoce que "no ha habido cierres" pero "prácticamente todos tuvieron despidos y luego se acogieron a un ERTE" y han ido "sobre la marcha aguantando", aunque ahora están "todos sin actividad".

Este sector, de fuerte carácter tradicional y artesano, vio cómo la suspensión de las Fallas de 2020 y de la campaña de verano por la crisis de la pandemia agravaba la "delicada" situación que ya padecían especialmente por la fuertes inversiones que tuvieron que acometer para adecuarse a la nueva normativa de seguridad.

"La facturación en general se ha reducido un 95 %", sintetiza Lora, quien recuerda que a final de verano Piroval hizo un informe de la situación del sector que concluía que, de no reactivarse los espectáculos de fuegos artificiales ni el consumo de pirotecnia, está "en serio peligro de desaparición en un corto periodo de tiempo".

El informe centró su análisis hasta el tercer trimestre de 2020, con estimaciones de los últimos tres meses, y se plateaba una caída media estimada de entre el 80 y el 93 % y que incluso podría llegar al 100 % de la caída de ventas por la anulación total de los espectáculos pirotécnicos.

El anuncio de un nuevo año sin Fallas no es una buena noticia para el sector, que concentra el 30 % de su facturación en las fiestas de marzo, aunque Lora es "optimista" y confía que en este verano la situación pueda "reactivarse".

María José Lora, en su taller F. Bustamante

"Habría sido importante que se celebraran las Fallas porque eso anima a las siguientes campañas -señala-, pero al menos hemos pedido poder celebrar algún espectáculo en abril, mayo o junio aunque no tenga relación fallera porque se ha demostrado, con algún disparo el pasado verano, que sanitariamente pueden ser seguros".

Confía en que este verano el sector "se ponga a trabajar; si no, la pirotecnia va a desaparecer aunque quiero ser optimista", resalta Lora, que insta a las Administraciones a adaptarse: "Si tienen que cuadricular el suelo para garantizar las medidas, que lo hagan porque un segundo año en blanco no lo podemos aguantar".

"Aunque tengas capacidad económica para soportarlo, llega un momento en que como no ves interés por la administración, piensas que para seguir igual, paras y te planteas tu continuidad", añade.

La propietaria de la Pirotecnia Reyes Martí de Burriana (Castellón), Reyes Martí, asegura que el tejido empresarial pirotécnico está "tocado y hundido" y que el sector no aguantará "otro año en blanco como 2020".

Recuerda que a los gastos fijos laborales se unen las inversiones para adaptar los talleres al nuevo reglamento, y reclama ayudas directas y exenciones fiscales, "como mínimo, para cubrir esos gastos".

"No sé si llegaremos vivos a verano, sobre todo tras el mazazo que supone el anuncio de que no habrá Fallas, que concentran sobre el 30 % de nuestra facturación", sentencia Martí, que asegura también que "a nivel internacional, en año 2020 ha sido un cero" en sus ingresos.

 "Otro segundo año en blanco es el fin del sector", insiste la pirotécnica, que pasó la covid al principio de la pandemia y todavía tiene secuelas, y lamenta que si los fabricantes cierran, se perderá el oficio tradicional de la pirotecnia: "Las escuelas son las propias fábricas donde se investiga y se enseña".

Reconoce que le da "coraje" ver los centros comerciales abiertos y que una actividad como los espectáculos de fuegos artificiales, que ha demostrado que es segura, esté parada, y recuerda que los pocos disparos que ha hecho en su pueblo han evidenciado que se han "reinventado" en la forma tanto de disparar, desde varios puntos, como de verlos, "desde los balcones y las ventanas de casa".