Definitivamente no habrá clase en los colegios de València los días 16, 17 y 18 de marzo, que se habían declarado no lectivos por las fiestas falleras y pese a que las Fallas se han supendido de manera oficial por el coronavirus. Esta tarde, en el Consell Municipal Escolar se ha tratado y votado la posibilidad de cambiar el calendario escolar pero finalmente no se ha modificado y ha prevalecido la postura defendida por la concejala de Educación Maite Ibáñez. Días sin colegio a los que hay que añadir el 19 de marzo, que lo es en toda la Comunitat Valenciana

La opción de mantener el calendario escolar y por tanto como festivos los días 16, 17 y 18 de marzo, ha prevalecido en la votación con 14 votos a favor de los 31 representantes del Consell Escolar que han asistido a la reunión. Otras dos opciones han cosechado 8 y 6 votos y básicamente pasaban por trasladar uno o los tres días a otras fechas de Semana Santa y mayo para acumularlos allí. Pero no han prosperado ninguna de las dos propuestas referidas y se mantienen los 3 días festivos "falleros".

Maite Ibáñez llevó esta propuesta al consejo, en una reunión extraordinaria, para tratar este asunto exclusivamente y tras la votación de los representantes de la comunidad educativa -sindicatos, Ampas, escuelas infantiles y directores de centros, entre otros- se ha tomado la decisión que esos días sean no lectivos.

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En todo caso, Ibáñez era partidaria de no cambiar el calendario escolar y mantener esos 3 días como festivos porque la planificación curricular y la organización de los contenidos académicos ya está programada contando esos días como no lectivos. Tratar de cambiar esos días, de aquí a final curso escolar podría “no ser operativo” y causar ciertos trastornos organizativos en los centros escolares de la ciudad, argumentó la concejala. La munícipe explicó a Levante-EMV que su postura había sido consensuada con portavoces de los docentes y de las Ampas, y que había sido bien recibida a priori.

Por otro lado, la regidora aclaró que también comparte esta opinión el alcalde Joan Ribó, que en primer término se mostró partidario de trasladar a otras fechas esos días festivos ya que no va a haber fallas. Esas tres jornadas festivas, si se hubiesen trasladado, tendrían que disfrutarse antes del 5 de junio “por lo que hay dificultad para poder disfrutarlas ya que materialmente no hay puentes de por medio”, comentó la munícipe socialista. De ahí, que haya propuesto que no se toquen y se queden como están.