«Estaríamos abajo, viendo a las nuevas falleras mayores. Por supuesto. Quizá tendré más desazón el día 1 porque recordaré que ese día fue el inicio de todo. Pero tenemos que esperar. Que la vacunación sea rápida y que volvamos a la normalidad. Entiendo porque soy médica que las autoridades sanitarias quieran tener muy controlada la situación, aunque como fallera quiera volver a vivir las sensaciones». Lo dice Consuelo.

«Siempre pienso en positivo. A pesar de todo, la salud es lo más importante y Fallas podremos tener. Si este marzo no hay, a lo mejor serán en julio, serán en septiembre pero serán en marzo. Pero la salud es lo más importante». Lo dice Carla.

Las falleras mayores de València deberían formar parte ya del gran público y hoy estarían con sus respectivas comisiones contemplando el discurso y los nervios de aquellas que les han sucedido en el cargo de embajadoras de la fiesta. Pero no: ellas continúan. Ayer posaron para Levante-EMV en unas Torres de Serranos peladas. Sin andamios. Hoy tendría que haberse celebrado esa Crida, pero no se las ve afectadas. Tienen interiorizado el parón. Ya lo hicieron en el discurso inmediatamente posterior al aplazamiento al segundo semestre. Sin baño de lágrimas, sino con resignación. Seguramente, porque Consuelo será profesional de la medicina y Carla no tiene un médico, sino dos, como progenitores.

Consuelo y Carla Fernando Bustamante

Acudieron ellas y acudieron presidentes y falleras mayores de varias comisiones. Polares y blusones. Simplemente para ver y hacerse una foto de recuerdo. Con la paradoja de que, en condiciones normales, las falleras mayores y los presidentes habrían dejado de serlo y muchos presidentes adultos también.

Ese inicio de las Fallas 2021 que debía haberse producido hoy se traduce tan sólo en un montón de fotografías discurriendo por las redes sociales. Las torres no tienen andamios como la Plaza del Ayuntamiento no tiene jaula y lo que abunda es la morriña y la incertidumbre. Las Fallas están en estado vegetal. Pero reclamando novedades y ayuda.

Falleras de Giorgeta-Roig de Corella Eduardo Ripolll

El estado de la cuestión es conocido: de momento no se puede hacer nada hasta el segundo semestre. Pero antes ya se tomará una decisión. La lentitud en el ritmo de vacunación augura, a 28 de febrero, que la celebración desnaturalizada se tendrá que trasladar al mes de septiembre, liquidando aquello que se paró hace ya casi un año.

Consuelo y Carla y las falleras que acudieron a hacer visita y foto, continúan. Como mínimo, ocho meses. Y quizá más, porque la corriente de apoyo a que prolonguen su mandato hasta las Fallas de 2022 es cada vez mayor. Pero Carla está a punto de entrar en el Instituto y Consuelo prepara su futuro profesional. Este año hará el MIR para probar (es el 27 de marzo) «y me lo prepararé mucho más para el siguiente. Es mi vida y mi futuro. ¿Continuar? Nos tendríamos que sentar todas, mayores e infantiles y hacerlo con el concejal. Yo sigo teniendo actos y no falto a ninguno. Esta semana, por ejemplo, tengo cinco en siete días. Pero es que no pienso ahora mismo en ello. Prefiero que se apuren las posibilidades de celebrar unas Fallas, pero haciéndolas con seguridad. Sin imprudencias, como estamos actuando desde el principio» .