La Consellería de Sanitat ha dado el visto bueno a la celebración de un espectáculo pirotécnico con motivo de los días grandes de Fallas. Era el siguiente paso para materializar la propuesta de la asociación de pirotécnicos valencianos (Piroval). Ahora tan sólo queda la autorización de la Delegación de Gobierno que, este martes, aún no había recibido la petición, pero no supondrá ningún problema.

A partir de ahora, ayuntamiento y pirotécnicos parten de cero para diseñar el formato del espectáculo. Ni siquiera está claro si será la noche del 19, como se ha propuesto, o la del 18, si se llamará «Nit de Foc» o de otra forma. Lo que es innegociable es que el disparo tendrá lugar a medianoche, con el toque de queda en vigor. Porque es un disparo pensado para ver en casa, sea por televisión o en balcones y azoteas.

Vaciar almacén y emocionar

El proyecto inicial contemplaba una serie de disparos repartidos por la ciudad. Por supuesto, en la Plaza del Ayuntamiento; pero también en otras zonas como la portuaria (en el antiguo circuito de Fórmula 1); en el Jardín del Turia, la explanada del Cementerio General y similares. También incluiría un homenaje al fuego y se remataría con unos minutos de piromusical, en el que se interpretaría «El Fallero». Un disparo pensado en lo material (para dinamizar el sector pirotécnico a base de contratos y vaciar almacenes) y en lo espiritual (para emocionar a la ciudadanía).

En el proyecto también se hablaba de un efecto diurno: un terremoto en la plaza del Ayuntamiento, a las ocho de la mañana, de apenas unos segundos, para recibir el día, similar al que remata la «despertà».

El ayuntamiento trasladó este proyecto a Sanitat para que fueran ellos los que dieran el visto bueno. Así lo había anunciado el concejal Carlos Galiana días atrás en la asamblea de presidentes. Ahora podrían cambiar los emplazamientos (incluyendo, por ejemplo, la presencia en los pueblos, como en el 9 d’Octubre).

Rediseño desde cero

A partir de ahora viene el rediseño. Hay que empezar de cero, y rápidamente, para determinar el número de disparos, la asignación de los mismos a las pirotecnia y la cuantía a desembolsar. Hay que recordar que el consistorio tiene 300.000 euros comprometidos para repartir entre las pirotecnias, pero pensado inicialmente para dispararlas a lo largo del año y con un claro componente descentralizador. Y luego quedará la cuestión de a quién contratar para estos disparos. Fuentes de Piroval expresaron ayer su satisfacción por el visto bueno.

De hecho esa va a ser una cuestión clave tanto ahora como, seguramente, de cara a las Fallas de 2022: es muy difícil que se sigan celebrando las «mascletades» en la plaza del Ayuntamiento como hasta ahora y habrá que esperar a una inmunidad absoluta para poder llevarlas a cabo.

Este tipo de disparos ya se pudo ver con el cambio de siglo durante una Nochevieja. No hay que engañarse: no es un gran espectáculo porque València es una ciudad grande. Ocurre lo mismo que en la «Nit de l’Alba»: conseguir una visión global está al alcance tan sólo de las grandes fincas. Será especialmente importante el concepto de transmisión televisiva. Incluso la idea de subir a las azoteas grupos de no convivientes no es lo más deseable.