El anuncio de las fechas previstas para la celebración de las Fallas ha desatado una tormenta, una más, entre partidos que son socios en el gobierno municipal. En este caso, escenificada y celebrada en el terreno de juego de las redes sociales a lo largo de una larga noche de domingo.

Primero, como se recordará, Sanidad confirmaba el domingo por la noche que hoy irá a la reunión con la comisión de seguimiento con una ventana de fechas para la celebración de la fiesta que será del 1 al 30 de septiembre. Una noticia que salta a la vista que disgustó al concejal de Cultura Festiva, Carlos Galiana. A esto se unió el hecho de que su compañera de gobierno Sandra Gómez, como suele hacer habitualmente, compartiera el enlace de la noticia; en este caso la de Radio València, comentando que es "un mes razonable para que sumemos más meses de vacunación. Tendremos que poner mucha prudencia y límites, pero serán un símbolo de nuestro renacimiento tras la pandemia".

Al cabo de un rato, Galiana anunciaba, antes incluso de la celebración de la reunión con Sanidad, y "después de las informaciones aparecidas en prensa", la convocatoria de una asamblea extraordinaria para decidir el espacio, centro de esta ventana, en la que celebrar la fiesta, a la vez que aseguraba que "las fechas de esta situación tan extraordinaria las ha de ratificar el mundo fallero y ninguno más". Por entonces, en las redes ya se habían vertido numerosos comentarios de disgusto por conocerse previamente el margen de fechas en las que se podrán celebrar las fiestas.

Esa asamblea, en cualquier caso, se iba a celebrar exactamente igual. Tanto como que el propio edil había anunciado, en la última asamblea, que la convocaría si había motivos para ello. Tras la reunión del pasado lunes todavía no era necesario porque todavía no había algo concreto; pero en esta ocasión, obviamente, sí que se hace precisa la convocatoria (como las habrá en todos los ayuntamientos). El significativo cambio es que la convocatoria se lanza antes incluso de la reunión. Una forma de decir a la Conselería que "ya nos lo habéis contado todo antes de tiempo".

El anuncio, con alusiones incluidas, de Carlos Galiana

Catalá habla de "deslealtad"

Al poco tiempo fue María José Catalá quien terció en el tema para asegurar que "me parece una falta de respeto a la Mesa de Seguimiento de las Fallas y al mundo fallero avanzar que se celebrarán en septiembre sin contar con los actores implicados y sin esperar a reunirlos. Es una deslealtad de la consellera y la concejala".

“Esta mesa de trabajo lleva meses dedicando mucho tiempo para tener la mejor fiesta en 2021 pese a la pandemia. Son muchas horas de trabajo desinteresado para que luego un partido político quiera utilizar la Fallas para hacer política, justo lo contrario que desde el PP pedimos. Los políticos deben estar al margen de nuestra principal fiesta en la ciudad”, explicó Catalá.

Y nuevamente fue Sandra Gómez quien reescribía que "Como viene siendo habitual este año en todas las noticias que afectan a mi ciudad sobre la pandemia, la he compartido. Sin más intención. Ni he pretendido anunciarlo ni confirmarlo como se dice maliciosamente. Por eso me duele que de forma partidista (con ánimo de iniciar una guerra que por desgracia es habitual en algunos políticos o partidos que piensan sólo en ponerse medallas en la fiesta) se me está intentado situar en el centro de una polémica" a la vez que pedía "disculpas si alguien se ha sentido decepcionado o enfadado". Mientras, Galiana, en sus hilos de Facebook, preguntaba "¿Donde he nombrado yo a Sandra en mi anuncio ni la he hecho responsable de nada?", a la vez que lanzaba un dardo, evidentemente, a Sanidad, al asegurar, sobre qué condiciones habrá para celebrar las Fallas, que "lo sabré mañana si alguien es tan amable de contárnoslo".