La comisión de Almirante Cadarso-Conde Altea afrontará el próximo viernes un reto que no tiene parangón en la historia de la fiesta: conseguir cuatro ninots indultados, dos grandes y dos infantiles, en dos fallas, una grande y una infantil. Para ello, presentará dos trabajos nuevos en la Exposición del NInot.

La muestra empezará este lunes con la llegada de las figuras participantes y se inaugurará coincidiendo con el fin de semana. Se trata de la muestra más atípica de la historia, puesto que una parte importante de las obras que se exhibirán en La Marina serán las mismas que ya fueron vistas, hace año y medio, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. La pandemia llegó cinco días antes de que los ninots fueran llevados a sus fallas y desde entonces han estado guardados.

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Así es el Ninot Infantil de Almirante Cadarso para la Exposición de las Fallas 2021

Ahora, la exposición será una mezcla entre esos trabajos artísticos y aquellos que comisiones y artistas hayan decidido presentar tanto para ganar el voto popular como para intentar ganar el premio de mejor ninot de sección.

En ese contexto, la comisión que preside Vicente Fuster ha encargado a sus artistas, Manuel Algarra y Enrique Ginestar, dos obras nuevas que sucedan a las que ya obtuvieron el beneplácito general en busca de una marca que sería increíble. El indulto popular fue el único premio concedido tras la suspensión de la fiesta: el 14 de marzo, con la sociedad valenciana ya confinada. Se contaron los votos que se habían echado en urna desde entonces. Y el resultado fue uno que se ha dado muy pocas veces en la historia de la fiesta: que una comisión consiga el doblete de indultos.

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Así es el ninot grande de Almirante Cadarso para la Exposición de las Fallas 2021

La idiosincrasia de la comisión hacía prever que encargarían dos nuevos grupos para esta nueva versión de la Exposición. Y las bazas que se presentan lo son cumpliendo escrupulosamente una de las máximas del concurso: buscar figuras de gran perfección artística y al gusto del votante popular.

Así, Algarra y su taller continúan la línea de escenas familiares. En esta ocasión, con unos invitados especiales: siete perros recién nacidos que sostiene un anciano, mientras la nieta, ante la mirada asombrada de la abuela, intenta amamantar a uno de ellos, dentro de un grupo que está dentro de un capazo. A los pies, otro cachorro junto con la madre de las criaturas.

La escena tiene su hilo temático: si la falla de Algarra se titula "No Li Ho Contes a Ningú", esta escena es "No li ho contes a la iaia": la complicidad entre el abuelo y la nieta ante el "parraque" que le da a la abuela.

Y para el indulto infantil, la apuesta de Enric Ginestar es un homenaje a un festejo popular que, por segundo año, no va a poder contemplarse en la calle: la Batalla de Flores. En un alarde de detalle, se reproduce una carroza (tirada por un caballo, no por un vehículo) en cuyo interior siete falleras lanzando o intentan esquivar con sus raquetas los clavellones. Un alarde técnico en el detalle de los trajes, combinado con las diferentes expresiones de las chicas que combina la perfección artística con la simpatía en la expresión.